Misericordia Divina, en Ti confío.

abril 27, 2014 § Deja un comentario


 

Imagen

 

Imagen

 

En este Segundo Domingo de Pascual, o Domingo de la Octava de Pascua, por institución de San Juan Pablo II, que ha sido llevado hoy a los altares con su proclamación de santo para mayor Gloria de Dios, junto a su precedesor en la silla de Pedro Juan XIII, se celebra la Fiesta de la Divina Misericordia.

Esta Fiesta, que se celebra el domingo siguiente a la Pascua y, como he comentado, instituida por San Juan Pablo II, tiene su origen en las revelaciones que, privadamente, le habrían hecho Jesús y la Virgen a Sor Santa Faustina Kowalska, a quien Jesús le mandó escribir un prolijo diario. En él se describen multitud de revelaciones privadas en torno a la idea de la Misericiordia infinita, como el atributo más excelso de Dios. Jesús mandó a Santa Faustina que pintara un cuadro, que hoy es objeto de veneración en todas las Igleas.

MISERICORDIA: Se trata de una preciosa palabra, hoy para mucha gente vacía de significado, y que ha sido sustitudia por otras palabras más “políticamente correctas”, como solidaridad (Fresneda Crespo, A., en conversación, 2014), la cual tiene un significado análogo, pero no igual. Misericordia tiene un significado etimológico preciso, que nace de la unión de dos términso latinos: miseria y corazón, y literalemente vendría a quivaler a dar corazón a la miseria. En el contexto regligioso y humano en el que estamos tratando, misericordia supone compadecerse del otro de, prójimo, del enfermo, del “miserable”, de aquél que no tiene nada, del hambriento, del sediento, del necesitado, del preso, del imigrante, del desvalido, de la viuda y del huérfano, del discapacitado, y de una larga lista de colectivos que mi agotamiento me impide, por su gran número, mencionarlos a todos. Se trata de “Los miserables”, como en la novela de Víctor Hugo, de los excluidos, de los desvaforecidos, de los marginados, de las víctimas, de los desahuciados, de los desamparados y de los parias de la Tierra. Aquellos que algún día la heredarán para siempre, porque heredarán el Reino.

Pero más allá de todo esto, la idea de misericordia -y más de una Misericordia divina-, nos remite a la idea de perdón; de perdón de los pecados, que fue para lo que Él vino, para con que Su muerte fuera borrado el antiguo pecado de Adán y todos los pecados de toda la Humanidad, y para que con su Resurreción nos diera vida eterna, haciéndonos a nosotros Hijos de Dios, y partícipes de Su natulaza y vida divinas. La salvación es para todos: pero sobre todo, para los más miserables, ya se trate, como explicaba el papa Francisco en el mensaje para la Cuaresma de este año, de miseria materia, espitual o moral, siendo estas últimas las miserias más miserables. Pero el Misterio inefable de la Divina Misericordia, que nace del Amor prefecto de Dios, no conoce límites. Incluso el pecador más empedernido a los ojos del mundo puede abrirse a la Divina Misericordia, tantas veces que, estando bien dispuesto, la pida. Basta un punto, como diría el Tenorio, para salvarnos y obtener esa gracia inefable que es la Misericordia Divina. Es más, de Santa Faustina, el Magistero de la Iglesia, Dios da a todas las personas agonizantes, aun sin fuerzas, un momento de lucidez antes de la muerte en el que pueden impetrar Su misericordia. Y, misteriosamente, afirma Santa Faustina, muchas almas se han salvado así, muchas veces ayudadas por la oración de intercesión de otras almas, de los Santos y, de un modo especialísimo, de la Santísima Virgen María, Madre de Dios. Es un mensaje de esperanza para toda la Humanidad. Su muerte de la falta más leve al pecado más horrendo. No hay nada que Dios no pueda perdona, pues, como reza el Salmo 135. Su cólera dura un segundo. Pero Su Misericordia es para siempre. Con tal de que nosotros nos fiémos de él, le abramos en corazón y, arrepentidos de nuestros pecados, nos propongamos, con la ayuda de Su Divina Gracia, nunca más pecar. Y ello, tantas veces cuando haga falta, porque Dios perdona, como dice en Su Evagelio, setenta veces siete. Es decir, Dios perdona siempre y, al mismo tiempo, en el Sacramento de la Reconcilación, derrama, según el Diario de Santa Faustina, un torrente de gracias.

Seamos, pues, un torrente de Misericordia como los demás, pues, los hemos recibido la Misericordia de Dios no se la puede guardar para sí, sino que la tiene que ir derramando por el mundo, allá donde esté, a veces con pequeñas obras que quizá no sean tan pequeñas: un gesto amable, una palabra de consuelo, una visita a un enfermo, un pequeño sacfrificio para agradar a los demás, un comportamiento amable con alquien que no nos cae muy bien o que incluso nos tenga como enemigo, un comportamiento y una actitud empática y compasiva, no juzgadora para con los demás, en la idea de “aborrece el pecado, pero compadece al pecador””, de la misma manera que hizo Jesucristo, amándonos con un corazón divino, pero también humano. Pidámosle al Señor que, los que hemos conocido la paz que da nuestra justificación ante el Padre por Su Misericordia, nos sintamos siempre confortados por ella, especialmente en los períodos de mayor prueba y tribulación, y que vayamos por el mundo siendo personas misericordiosas, derramando Misericordial por donde quiera que los Caminos del Señor nos lleven.

A continuación es dejo con un enlace de Yuotube con la coronilla o rosario de la Divina Misericordia cantado:

Y, para quien quiera seguir leyendo, con las letanías a la Divina Misericordia, tomadas de la página de Satna Faustina y que conviene rezar tras el rosario o la coronilla, a las que pueden añadirse, como yo he hecho, algunas letanías de los Santos que vivieron o se sintieron unidos especialmente a la Divina Misericordia, y que no me he resistido a incorporar en este blog, pues son, al humilde juicio de este fiel de la Iglesia, unas de las letanías más preciosas del Devocionario Romano. Que las disfrutéis. Paz y Misericordia para todos.

Pablo Guérez Tricarico

 

Letanías a la Divina Misericordia

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Jesucristo, óyenos.

Jesucristo, escúchanos.

Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad que eres un solo Dios verdadero, ten piedad de nosotros.

Después de cada invocación se dice:   En ti confío”                        

(Diario, 949):

1.  “Misericordia Divina, que brota del seno del Padre.

2.  Misericordia Divina, supremo atributo de Dios.

3.  Misericordia Divina, misterio incomprensible.

4.  Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad.

5.  Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano o angélico.

6.  Misericordia Divina, de donde brotan toda vida y felicidad.

7.  Misericordia Divina, más sublime que los cielos.

8.  Misericordia Divina, fuente de milagros y maravillas.

9.  Misericordia Divina, que abarca todo el universo.

10.  Misericordia Divina, que baja al mundo en la Persona del Verbo Encarnado.

11.  Misericordia Divina, que manó de la herida abierta del Corazón de Jesús.

12.  Misericordia Divina, encerrada en el Corazón de Jesús para nosotros y especialmente para los pecadores.

13.  Misericordia Divina, impenetrable en la institución de la Sagrada Hostia.

14.  Misericordia Divina, en la institución de la Santa Iglesia.

15.  Misericordia Divina, en el sacramento del Santo Bautismo.

16.  Misericordia Divina, en nuestra justificación por Jesucristo.

17.  Misericordia Divina, que nos acompaña durante toda la vida.

18.  Misericordia Divina, que nos abraza especialmente a la hora de la muerte.

19.  Misericordia Divina, que nos otorga la vida inmortal.

20.  Misericordia Divina, que nos acompaña en cada momento de nuestra vida.

21.  Misericordia Divina, que nos protege del fuego infernal.

22.  Misericordia Divina, en la conversión de los pecadores empedernidos.

23.  Misericordia Divina, asombro para los ángeles, incomprensible para los Santos.

24. Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios.

25.  Misericordia Divina, que nos rescata de toda miseria.

26.  Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y deleite.

27.  Misericordia Divina, que de la nada nos llamó a la existencia.

28.  Misericordia Divina, que abarca todas las obras de sus manos.

29.  Misericordia Divina, corona de todas las obras de Dios.

30.  Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos.

31.  Misericordia Divina, dulce consuelo para los corazones angustiados.

32.  Misericordia Divina, única esperanza de las almas desesperadas.

33.  Misericordia Divina, remanso de corazones, paz ante el temor.

34.  Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas.

35.  Misericordia Divina, que infunde esperanza, perdida ya toda esperanza”.

                                                                                                                        (Diario, 949).

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.                          

Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.                          

Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.

Ten piedad de nosotros

Santa María, Madre de Dios,

Ruega por nosotros

Santa María Magdalena,

Ruega por nosotros,

Santos Pedro y Pablo, apóstoles de Cristo,

Rogad por nosotros

Santos Arcángeles San Miguel, San Gabriel y San Rafael,

Rogad por nosotros

Santos Ángeles Custodios,

Rogad por nosotros

Santa Catalina de Siena, Doctora de la Iglesia,

Rogad por nosotros

San Judas Tadeo, apóstol de Cristo y abogado de las causas desesperadas,

Ruega por nosotros

San Agustín, Doctor de la Iglesia,

Ruega por nosotros

San Juan María Vianney, pastor de almas,

Ruega por nosotros

Santa Faustina Kowalska,

Ruega por nosotros

San Juan XXXIII,

Ruega por nosotros

San Juan Pablo II,

Ruega por nosotros.

V.  Las Misericordias de Dios son más grandes que todas sus obras.

R.  Por eso cantaré las Misericordias de Dios para siempre.

Por último , es conveniente rezar una Salve a la Virgen, Madre de  Misericordia

ORACIÓN

“Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia Mismos. Amén” (Diario, 950).

 

Anuncios

MENSAJES DE REFLEXION – MENSAJES POSITIVOS: TU TIEMPO ES LIMITADO

abril 24, 2014 § Deja un comentario


 

imagesI4JCDRMOimagesI4JCDRMOback-to-the-future_1-780346

 

 

El tiempo… El tiempo siempre es una magnitud limitada, desde el momento en que es medible y produce cambios cuantitativos y cualitativos en nuestras vidas; el más relevante, por lo que a los humanos nos interesa, el envejecimiento, de acuerdo con el segundo principio de la termodinámica. ¡Cuántas cosas se podrían decir sobre el Tiempo! Sin meterme en muchas honduras, podría decirse desde que es relativo hasta que no existe. Pero en fin, eso ya se lo dejo a los físicos y a los filósofos. Habrá otras ocasiones para hablar sobre el tiempo. Ahora que se acerca la fecha de mi cumpleaños, resulta prácticamente irresistible para mí volver mi mente a alguna reflexión sobre el tiempo, desde mi formación científica y religiosa. Me vienen a mi mente las palabras del Salmo 90, que repite San Pedro en su Segunda Epístola: “No ignoréis esto: Para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pe 3, 8)… Tal vez el tiempo sea más flexible de lo que nosotros creamos, y estemos deseando que así sea; al menos, es ése mi caso. Siempre he elucubrado con la posibilidad de viajar en el tiempo, sobre todo al pasado, para enmendar mis errores, cuestión que parece ser que, según la física, es lo difícil, pues según la física clásica, incluyendo a la relatividad especial, y dejando fuera a la relatividad general y a la cuántica, el viaje al pasado es imposible. Muchos dicen que el viaje al pasado no debería de estar permitido, porque entonces no tendrían valor nuestras decisiones ni nuestros compromisos, ya que podrían siempre ser desechos. Mas es esta una exigencia de la moral a la física, la cual, como decía acertadamente Schrödinger, es “la más humilde de las ciencias” (Mente y Materia, cit. en el post anterior) y, en palabras del gran escritor de ciencia-ficción Stanisław Lem, autor, entre otras grandes novelas, de Solaris (Varsovia, 1961), el Universo no entiende de nuestras razones ni de nuestra moral. Se trata, en definitiva, de una exigencia sin base científica basada en la falacia del llamado en física “principio antrópico”, el cual, según Stephen Hawkings, trata de explicar todos los fenómenos del Universo a partir del hecho de que nosotros, seres pensantes, estamos en él (cfr. A Brief History of Time, Bantam, UK/US/CA/AUS, 1988). Por mi parte, quiero pensar que es posible, según la Física, viajar hacia atrás en el tiempo, pese a las paradojas que siempre se plantean cuando se habla de esta compleja cuestión, y por mucho que nuestra tecnología parezca estar a años luz de lograrlo por alguno de los métodos que algunos físicos especializados en relatividad general o en física cuántica permiten (creación de agujeros de gusanos o agujeros negros giratorios combinados con agujeros blancos artificiales, aprovechamiento de dimensiones ocultas en un Universo de 10 ó 26 dimensiones, como algunos físicos partidarios de las teorías de las supercuerdas plantean, etc., etc.).

Sin duda el pensamiento de Steve Jobs da muestras de una gran sabiduría, sobre todo ante la inminencia de la muerte, al estilo de los antiguos clásicos que -permítaseme la licencia- nunca mueren, al estilo del famoso “carpe diem” romano. Y Steve Jobs nos urge a aprovechar nuestro tiempo, no “el tiempo” en abstracto, como el único escenario en el que, salvo prueba científica en contrario, se desarrolla la experiencia de nuestra vida, con sus aciertos y sus errores, y, en palabras de Stephen Hawkings, con “flecha única”, es decir, sin posibilidad de echar marcha atrás. De ahí la exigencia de sinceridad, de autenticidad y de verdad en nuestro vivir, sin importar el “qué dirán”, pues de lo contrario, estaríamos viviendo la vida de otro. Y nuestra vida -al menos en esta tierra y en el estado en el que la conocemos, e incluso si tenemos presentes las consecuencias que lo que en ella hagamos puedan tener en nuestra vida futura, la vida eterna-, sólo se vive una vez. Dios quiera que este nuestro vivir temporal sea un vivir para Él, haciendo lo que le agrada y evitando lo que le desagrada, para que, una vez muertos a esta vida temporal, podamos alcanzar la vida nueva en plenitud, en una dimensión que no comprende la razón, es decir, la vida eterna con Dios, en Dios y para Dios. Fdo.: Pablo Guérez Tricarico, PhD.

Marcial Rafael Candioti IV - Mi Legado: Humanidad, Solidaridad, Independencia, ¡LIBERTAD!

tu tiempo es limitado

Ver la entrada original

MENSAJES DE REFLEXION – MENSAJES POSITIVOS: UNA HISTORIA NO TIENE COMIENZO NI FIN…

abril 24, 2014 § Deja un comentario


 

Die Unendliche Geschichte

 

Frente al pensamiento típicamente occidental, caracterizado por la racionalidad, la dualidad, la contradicción de los opuestos y el principio de no contradiccón, y el pensamiento oriental, caracterizado por la no-dualidad, la complementariedad y el pensamiento no racional, no hubo en sus orígenes, ni hay en el fondo, una separación abismal, en contra del contenido de los caminos filosóficos emprendidos muchos los pensadores de ambas tradiciones, tal y como sus doctrinas o teorías son enseñadas generalmente en las escuelas de secundaria o en el Bachillerato; de hecho, la no-dualidad la encontramos no sólo en la Grecia helenística, que tanta influencia tuvo sobre las comunidades cristianas primitivas, ya fueran éstas de inspiración canónica o gnóstica, sino en el pensamiento de autores presocráticos como Heráclito, por poner sólo un ejemplo, seis siglos antes del nacimiento de Cristo. Y la idea de circularidad y reiteración, tan arraigada en religiones orientales como el hinduismo, podemos encontrarla en filósofos y en escritores de la Edad contemporánea como Nietzsche, con su eterno retorno,  Shopenhauer -si bien éste bebe para la construcción de su sistema filosófico de fuentes orientales-, o Borges. Por no hablar de científicos -¡sí, de científicos!- como varios físicos, que han postulado que las respuestas más convincentes sobre el por qué del estado actual del Universo son aquellas que hablan, bien de multiversos (o de universos paralelos), como en el caso del físico cuántico Hugh Everett III, bien de otras cosas que más bien parecen pertenecer a lo que hasta ahora entraba en el ámbito de la metafísica, como en el caso del Premio Nobel de Física E. Schrödinger, de la idea de la mente únca permanente, postulada para resolver de la manera más satisfactoria los imposibles que la mecánica cuántica planteaba a los físicos observadores atónitos al atribuir un papel relevante a la subetividad del observador en la determinación de la propia ontología -o fenomenología- del objeto observado (por ejemplo, un electrón que pasa por una doble rendija, y que, según determinadas interpretaciones de la física cuántica, ¡puede haber pasado por las dos rendijas a la vez!), inspirándose en los Upanishads vedas (vid. “Mind and Matter”, 1956), o de otros físicos que han postulado en este siglo y en el siglo pasado la teoría de la “recreación permanente”, que consiste, muy básicamente, en la idea de que el Universo está siempre en continua creación y, por lo tanto, en recreación, coincidiendo con una milenaria leyenda veda (de al menos 5000 años), que sostiene que Dios continúa modelando el Universo continuamente hasta su perfección final, a la cual tienden todas las cosas. A todo ello he dedicado gran parte de mi pensamiento durante mi etapa de formación doctoral, aun sin conseguir plasmar esta tesis, por cierto, nada novedosa, en ninguna publicación científica. Sin embargo, a los efectos de este humilde post, que procede de un reblogueo, me ha parecido interesante apuntar esta consideración, la cual, en mi opinión, casa con el Cristianismo, o, al menos, con un Cristianismo no demasiado apegado a los dogmas, sino el que da preferencia al Espíritu y a la Palabra, al Verbo divino. Os dejo para vuestra reflexión los siguientes pasajes del Nuevo Testamento: Este es el plan que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
recapitular en Cristo todas las cosas
del cielo y de la tierra (Ef 1, 9-10). 
Y en el Apocalipsis encotramos varias veces la archiconocidísima frase: “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último” (Ap 22, 13). Ambos pasajes se leen en su momento en la Liturgia de las Horas. Siendo esto así, y aunque lo que voy a plantear excede en mucho del propósito de un simple post, máxime teniendo en cuenta su gestación, además de exceder quizá la interpretación dominante sobre el Misterio de la Redención, ¿por qué no pensar en una apocatástasis, como pensaron algunos de los primeros padres de la Iglesia (entre ellos, Orígenes, San Ambrosio y San Jerónimo, entre otros autores menos conocidos o con menos “solera”); es decir, una “restitutio in integrum”, una vuelta al estado original y además una elevación al plano celeste de todas las criaturas caídas, humanas y angélicas, y, por ello, como afirmara el teólogo Papini, una redención también para Satanás y para sus ángeles? El propio Hans Kung, que no es tan “extremista” como el respetadísimo Giovanni Papini, se plantea esta posibilidad, habiendo afirmado en varias ocasiones que un Dios misericordiosísimo no podría contemplar desde las alturas la perdición de sus criaturas por toda la eternidad, y dando datos al respecto sobre la tradición del Magisterio de la Iglesia, en el que encontraba siempre ejemplos contrarios a la eternidad del infierno, y en concreto dos: la anihilatio, o destrucción de la criatura, humana o angélica que ésta fuera, y la apocatástasis, la cual, sin renunciar al justo castigo, vendría a conceder al final un perdón universal para todos: ¿por qué no? La cuestión, a pesar de los dogmas de fe, sigue hoy abierta, precisamente por el humanitarismo liberal, entre los teólogos, si bien son minoría los que contemplan estas hipótesis. Sé que cualquie teólogo “oficialista” o “vaticanista” me podría rebatir con argumentos -en el tiempo en que vivimos, gracias a Dios, sólo con argumentos, y no con tormentos-, derivados de los pronunciamientos del Concilio de Trento. Sin embargo, en esta Octava de Pascua en la que providencialmente celebramos la Novena de la Divina Misericordia, ello no debe hacernos desesperar, sino hacernos esperar precisamente en la Divina Misericordia, en cuyas letanías se nos dice que es “supremo atributo de Dios”, “más sublime que los Cielos”, “asombro para los santos e incomprensible para los ángeles”, y otras muchas cosas, terminando con el responso en que se dice que “las Misericordias del Señor son más grandes que todas sus obras”
.

  

 

El mensaje de Graham Greene es completamente verdadero y auténtico, y deberían saberlo todos aquellos que quieran dedicarse a la escritura. Me ha recordado inmediatamente a uno de mis libros preferidos y más añorados de mi niñez, La Historia interminable (título original,  Die unendliche geschichte, 1979, de Michael Ende, libro de adultos escrito para niños, en el que encontramos continuas referencias a las ideas de circularidad, figuras narrativas típicas de estructura de cajas chinas, tanto de la mitología como del pensamiento occidental y oriental, que parecen unierse. Es verdad: el momento de inicio, o de cesura, a partir del cual decidimos hacer algo -como iniciar una historia, o cualquier plan o proyecto que tengamos en marcha, es abritrario, es fruto de la libre decisión humana, si bien dicho momento esté condicionado por nuestro pasado y… quién sabe -según los físicos- también pueda estar condicionado por nuestro futuro, a partir de la novedosa idea físico-filosófica de “retrocausalidad”. Y lo mismo sucede con tantas cosas del quehacer humano: sobre todo, con nuestra actitud ante nuestra vida. Nosotros decidimos a partir de qué punto queremos tomar un nuevo rumbo y tirar para adelante, aunque no podamos dominar las olas que, al igual que las olas del mar, vemos venir más o menos en lontananza en forma de consecuencias de nuestra vida pasada y que quizá nos puedan hacer naufragar. Pero aun así, nunca cambiarán nuestra actitud, con la ayuda de Dios; con la ayuda de Jesucristo, cuyas fiestas de Resurrección celebramos a lo largo de la Octava de Pascua durante toda esta semana y a lo largo de toda la cincuentena pascual. Él fue Quien hizo que Pedro fuera a Su encuentro cuando caminó en la mar, Quien calmó la tempestad y Quien sostuvo a Pedro cuando, por sus dudas, comenzó a hundirse. Fdo.: Pablo Guérez Tricarico, PhD.

 

 

Marcial Rafael Candioti IV - Mi Legado: Humanidad, Solidaridad, Independencia, ¡LIBERTAD!

EL FIN DEL ROMANCE

Ver la entrada original

Lucas 24:32 “Y …

abril 23, 2014 § Deja un comentario


Lucas 24:32 “Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos abría las Escrituras? En la misma hora se levantaron y se volvieron a Jerusalén.”

Preciosa imagen del episodio del encuentro de Jesús Resucitado con los discípulos de Emaús, del Evangelio de hoy, Miércoles de la Octava de Pascua, 23 de abril de 2014. Podéis encontrar una excelente exégesis y reflexión sobre este encuentro en http://www.centraldesermones.com/sermones/839-el-secreto-para-mantener-un-corazon-ardiente. Dedicado a Claudio y a su familia, a Enrique Rubio y a todos los que caminan en el movimiento de Emaús, en la parroquia de San Germán y en las parroquias de toda España, y participan de sus retiros. Que el fuego purificador y vivificante de Jesús Resucitado llene nuestros corazones y los haga portadores de ese mismo fuego, que no es otra cosa que el Amor de Cristo por nosotros, para derramarlo sobre los demás.

A.M.D.G.

Es la Semana de la Octava de Pascua: ¿y ahora qué? Sobre el compromiso en este mundo en crisis

abril 23, 2014 § 2 comentarios


Gloriosa aurora de este nuevo día,
despierta en nuestras almas la alegría
de ver nuestro Señor glorificado,
vencidos ya la muerte y el pecado.

Jesús llena de luz el mundo entero;
de cuantos vivirán, él el primero
entró en la luz de eternas claridades,
glorioso ya sin fin de eternidades.

Torrente de alegría, salte y fluya
el grito jubiloso de aleluya,
los hombres y los pueblos lo repitan,
sus vidas en el Cristo resucitan.

Jesús, presente y vivo en tus hermanos,
acoge nuestras manos en tus manos,
conduce el caminar de nuestras vidas
por sendas de vivir ya redimidas.

Recibe, Padre santo, la alabanza
del pueblo que te aclama en la esperanza
de ser junto a tu Hijo eternamente
reunido por tu Espíritu clemente. Amén.

(Himno de las Laudes Solemnes del día de hoy, miércoles 23 de abril, Solemnidad del Miércoles de la Octava de Pascua; se recita a dos coros)

Jesucristo ha resucitado. Sin embargo, para muchos la noticia, que nos recuerda la liturgia de la Iglesia Católica todos los años, no nos cambie la vida para nada. La mayoría de la población española, después de un período vacacional voluntario o forzoso, a juzgar por las estadísticas oficiales, volverá a sus trabajos, eso sí, este año con mayor miedo a despidos y a condiciones salariales peores que en año anteriores. Una gran minoría, que sigue sin bajar del 27 %, volverá al mundo, después de haber estado retirado de él; y en mi caso, Dios quiera que pueda decir que me cuento entre los que vuelven y están en el mundo sin ser del mundo, como diría el evangelista San Juan. Y descendiendo al mundo, y a la realidad cotidiana, podemos comenzar con un breve repaso de la situación en el ámbito sociolaboral de este país. Como decía antes, una para nada despreciable minoría, entre la que me cuento ya desde hace algún tiempo que ya puede contarse por años, volverá a la conocida por su denominación de “empresa más grande de España”, es decir, el SEPE -antiguo INEM-, y a sus apéndices autonómicos. Otra minoría no despreciable volverá a su situación de exclusión social y a padecer la indiferencia y las burlas de la gente acomodada, pero, sobre todo, de los políticos y, en alguna medida, también de la única casta social que parece haber conservado, pese a sus quejas -que comparadas con el resto de la población no son nada-, unos privilegios decimonónicos mal heredados de la concepción francesa del Estado, y “españolizadas”: me refiero al funcionariado, la mayoría de cuyos miembros nunca serán ricos, pero nunca padecerán la indigencia, y que es sostenida básicamente por la clase trabajadora a través del IRPF y por ricos y pobres a través del IVA, estos últimos mientras sigan pudiendo pagar impuestos o pagar por bienes o servicios. Con ello no pretendo “meterme” con los funcionarios porque sí, o por una presunta corrupción generalizada que no es tal, y sólo se da en capas y sectores determinados, sino sencillamente poner de manifiesto mi concepción de la función pública en el contexto de la sociedad post-post moderna en la que vivimos, y en la que los Estados, y las múltiples -o multiplicadas- Administraciones deben redimensionarse y adaptarse a los nuevos tiempos de crisis, tanto por lo que se refiere a la selección de personal -abandonando el absurdo y memorístico sistema de oposiciones-, como a toda la carrera funcionarial, incluida la posibilidad efectiva de despidos procedentes, como sucede con el resto de los mortales. En cuanto a la casta política, prefiero no opinar, pues no hay mayor desprecio que no hacer aprecio, y ya se ha escrito demasiado sobre ello como para ahondar más. Se encuentra secuestrada por los poderes económicos y así permanecerá hasta que algún acontecimiento lo suficientemente poderoso -no necesariamente violento, pero no lo descarto-, pueda cambiar las cosas. Y ahora que he tratado, en general, sobre las personas “incluidas”, en potencia o en acto, en el sistema, ¿qué decir de la situación de los indigentes, de las personas dependientes, de los discapacitados, de los enfermos, sobre todo cuando se les culpabiliza por su situación, o por no querer salir de ella? De ellos me gustaría ocuparme, D. m., en sucesivos posts, comenzando por retomar mi antiguo post, esta vez enriquecido con referencias bibliográficas suficientes, sobre la medicalización de la moral o la moralización de la medicina, especialmente por lo que se refiere a los enfermos mentales. En cuanto a las personas que sufren la indigencia en España, seguramente ocuparán un lugar en un próximo post, sobre todo en relación con los últimos informes de Unicef y de Manos Unidas sobre la pobreza infantil en España. Es a estas personas, especialmente, a las que hay que llevar la alegría del mensaje pascual dirigido a todos, porque Cristo ha muerto y ha resucitado para todos. Mención a parte merecen las personas afectadas por tantos conflictos armados que se están desarrollando en la actualidad, o cuyas consecuencias padecen, así como las personas que viven en países con situaciones de riesgo de conflictividad; me vienen a la mente las consecuencias de la catástrofe humanitaria en mi querida tierra siria, en Ucrania, en muchas partes del continente africano, donde todavía se desarrollan luchas tribales por el control de mercancías y materias primas cuyos precios se fijan en los mercados occidentales de Londres o Nueva York; la persecución de los cristianos en Liberia, Somalia, Egipto o Nigeria, la violencia que sufre el pueblo venezolano, o la opresión silenciada por el régimen de la República Popular China, por poner sólo algunos ejemplos. Contemplando este panorama, es lógico, y muy humano, que podamos sentirnos desanimados, y preguntarnos dónde está Dios: ¿Dónde está Jesucristo, el Resucitado? ¿Ha vuelto al Padre y se ha desentendido de nosotros? Estas preguntas, lejos de parecer una herejía, son muy sensatas, y la sensación que puedan producir en nuestra alma no tiene por qué ser contradictoria con la alegría del mensaje pascual: los sentimientos humanos son así, hay contradicciones en el alma humana, pero más allá de ello, existe una explicación teológica que quizá, aunque no nos conforte, nos ayude a comprender el por qué de la falta de cambio radical en nuestras vidas, la ausencia de una verdadera resurrección en ellas. Jesucristo mismo dijo que Él nos precedería para abrirnos el camino. Él nos ha abierto el camino por Su Pasión, Su Cruz y Su Resurrección, después de haber sufrido por nosotros un largo y doloroso Via Crucis de ignominia. Nosotros, todavía nos encontramos en nuestro Vía Crucis. Hemos muerto al pecado, pues la muerte de Cristo lo ha borrado y nos ha concedido la gracia de ser Hijos de Dios por adopción; pero para llegar a nuestra resurrección plena hemos de morir, físicamente, como Él murió, después del tiempo de vida terrenal que Él nos quiera conceder. Sin embargo, los que tenemos fe, creemos que en esta vida estamos de paso (paso es precisamente lo que significa la Pascua en su sentido etimológico; pero no es un paso estéril, sino un paso que dé fruto, y fruto en abundancia), y que todo nuestro sufrimiento tiene un sentido, como lo tuvo para Él. Y que con la fuerza del Espíritu Santo, podemos experimentar el gozo de sentirnos amados por Dios y de tener la esperanza de que algún día El que ha resucitado nos resucitará también a nosotros. Si avivamos nuestra fe, cultivándola a través de los medios que Jesús nos propuso y Su Iglesia Universal nos propone hoy, pero, sobre todo, a través de la lectura y meditación de Su Santo Evangelio, podremos tener la fuerza de sentirnos dichosos en esta vida; tanto, como para estar en condiciones de poder vivir en las peores condiciones -tal y como las entiende el mundo-, pues lo único que nos importará será, una vez vaciados de nosotros mismos, de nuestro yo, llevar la noticia de la Presencia de Dios allá donde Sus caminos nos manden y en el estado que Él quiera para nosotros -seglar o sacerdotal, en todas sus variantes-, sabedores de que un día participaremos eternamente de Su Gloria. Sin embargo, esta exigencia, tal y como yo la veo, no puede ser interpretada de manera que caigamos en un reduccionismo simplista, como en otras épocas, es decir, la vocación de todo cristiano a la evangelización reviste una pluralidad de formas y modos, y no se reduce ni a la vida contemplativa -considerada en otros tiempos no muy lejanos, especialmente en nuestro país y desde determinados movimientos religiosos, necesariamente como la vida más excelsa-, ni a la vocación religiosa en sentido estricto (vida consagrada), ni siquiera a una vocación laica misionera, aquí en nuestro país, en nuestro barrio en nuestra parroquia o en el rincón más recóndito sobre la tierra que se nos ocurra. Se trata de una labor que puede realizarse desde muy diversas ocupaciones y desempeñando funciones muy diferentes, pues, de la misma manera que los carismas y los dones del Espíritu Santo son diferentes, también las personas y su vocación en este mundo lo son. Así lo ha querido la Providencia divina, que con dulzura amorosa rige los destinos de los pueblos y guarda a los que temen al Señor.

Dicho esto, y echando un vistazo al mundo, no es difícil que, nuevamente, nos sobrevenga el desánimo. Estando el mundo como está, muchos nos preguntaremos, u os preguntaréis, ¿cómo podemos alegrarnos sin hacer nada? Los cristianos no debemos quedarnos quietos y transmitir el mensaje pascual de esperanza del Señor Resucitado sin más, sino hacerlo presente en la ayuda al prójimo, con quienes debemos sentirnos comprometidos, precisamente como Él quiso, para contribuir a paliar los problemas más importantes y acuciantes del mundo de hoy, como son la extrema pobreza y desigualdad social, el reparto injusto de los bienes derivados de un sistema económico injusto en su raíz y libre de contrapesos como en el pasado, el sistema capitalista, la deuda injusta de los países del Tercer Mundo frente a un Primer Mundo que se ha visto atrapado en su propia deuda, la violencia gratuita y el crimen organizado relativo a delitos “mala in se”, es decir, a crímenes que son malos en sí mismos, conforme al menos a la moral que nosotros sostengamos, y que por ello deben considerarse crímenes contra la Humanidad en su conjunto, a diferencia de lo que está prohibido sólo porque lo decide el legislador -los llamados crímenes quia prohibita-, pudiendo ser el delito moral o inmoral; desde mi punto de vista, éste el caso de muchos delitos contra la propiedad intelectual e incluso contra el patrimonio, de casi todos los delitos contra el orden socioeconómico, desde el momento en que entiendo que este “orden” socioeconómico es injusto, y muchos más. Para cambiar todo esto, y tantas y tantas cosas que me dejo en el tintero, para cambiar el mundo, debemos luchar los cristianos y todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Y, desde el Cristianismo, con la fortaleza y la esperanza procedente de lo Alto que nos da el creer en el Resucitado, El que ya no está en el sepulcro, sino que está entre nosotros, y actúa todos los días promoviendo obras buenas, sobre todo -sin excluir Su intervención providencial directa-, a través de tantas personas y comunidades cristianas que dan su vida por Él en la ayuda gratuita y extrema al prójimo en las parroquias, los servicios de asistencia social de organizaciones religiosas como Cáritas, las organizaciones humanitarias de inspiración religiosa como la Cruz Roja, las Misiones religiosas o seglares en África, América Latina y en los países más desfavorecidos del mundo, o en las parroquias de los barrios más marginales de nuestras pueblos y ciudades.

MENSAJES DE REFLEXION – MENSAJES POSITIVOS: EL PAPA Y EL HAMBRE…

abril 20, 2014 § Deja un comentario


Feliz Pascua a ti también y a todos tus seres queridos, en la alegría de Jesucristo Resucitado. Sobre el mensaje del Papa, no podría haberlo expresado mejor. Sobran las palabras. O mejor dicho, otras palabras distintas de las del Papa. NO COMMENT y reflexionemos todos sobre ello para contribuir a edificar el Reino de Dios en la tierra que ya ha comenzado. Fdo.: Pablo Guérez.

Marcial Rafael Candioti IV - Mi Legado: Humanidad, Solidaridad, Independencia, ¡LIBERTAD!

GRANDE FRANCISCO

¡FELICES PASCUAS, DIOS LOS BENDIGA A TODOS!  

Marcial Candioti

Ver la entrada original

PEACE: HAPPY EASTER. PARA DIOS, NO HAY NADA IMPOSIBLE.

abril 20, 2014 § Deja un comentario


Imagen

 

Queridos lectores, amigos, familiares y compañeros:

Agradeciéndoos las constantes visitas a mi humilde blog desde todos los rincones de la Tierra, os envío un mensaje de comunicación pascual en casi todos los idiomas de los países de los que me han visitado, como muestra de gratitud y reconocimiento.

Paz a vosotros. Que no tiemble vuestro corazón, que no se acobarde: Os deseo de todo corazón una Feliz Pascua de Resurrección y un tiempo pascual lleno de gozo y alegría. Cristo ha resucitado: ¡Aleluya!
Please excuse my spelling and syntax mistakes in every language. I will try to wish you happy Easter in all your mother languages.

En expresión inglesa:

Peace may be with you: I wish with all my heart a happy Easter full of joy and a gladness Eastertime. Christ is resurrected, Hallelujah!
En expresión francesa:
La paix soit avec vous: je souhaite de tout mon cœur plein d’allégresse pascal. Le Christ est ressuscité, Alléluia!
En expresión italiana:
La pace sia con voi: Vi auguro con tutto il mio cuore una felice Pasqua e un tempo pasquale pieno di gioia e di letizia. Cristo è risorto: Alleluia!
En expresión napolitana:
A pace sia cu’ voi. Vi auguro con tutt’ el mio core ‘na felice Pasqua e nu tempo pasquale pien di gioia e letizia. Cristo è risorto: Alleluia!
En expresión romanesca:
A pace sia co’ voi, Ve auguro con tutt’ el mio cuore una felice Pasqua e un tempo pasquale pieno de gioia e de letizia. Cristo è risorto: Alleluia!
En expresión catalana:
Pau a vosaltres: Us desitjo de tot cor una feliç Pasqua de Resurrecció i un temps pasqual ple de goig i alegria. Crist ha ressuscitat: Al · leluia!
En expresión galega:
Paz a vosotros: Os deseo feliz de todo corazón unha Pascua de Resurrección llena de alegría pascal e gozo. Cristo resucitou: ¡Aleluia!
En expresión euskera:
Vosotros bakean: The deseo una ematea zoriontsua Pazko eta a tiempo lleno pazko poza eta zoriona. Kristo gora egin du: ‘hallelujahs’!
En expresión portuguesa:
Paz a vosotros: Os desse de todo o coração uma feliz Páscoa da Ressurreição e um Tempo pascal lleno de gozo e alegria. Cristo foi ressuscitado: ¡Aleluya!
En expresión alemana:
Friede sei mit euch: Ich wünsche Ihnen von ganzem Herzen ein frohes Osterfest und eine Osternzeit mit voller Friede und Freude. Christus ist auferstanden, Halleluja!
En expresión holandesa:
Vrede zij met u: ik wens met heel mijn hart een vrolijk Pasen en vol vreugde en blijdschap Eastertide. Christus is verrezen, Halleluja!
En expresión polaca:
Pokój niech będzie z wami: Życzę z całego serca Wesołych Świąt i pełne radości i wesela Wielkanocnym. Chrystus zmartwychwstał, Alleluja!
En expresión danesa:
Fred være med dig: Jeg ønsker af hele mit hjerte en god påske og fuld af fryd og glæde Eastertide. Kristus er opstanden, Halleluja!
En expresión noruega:
Fred være med deg: Jeg ønsker av hele mitt hjerte en god påske og full av fryd og glede påsketid. Kristus er oppstanden, halleluja!
En expresión sueca:
Frid vare med dig: Jag önskar av hela mitt hjärta en glad påsk och full av glädje och fröjd Eastertide. Kristus är uppstånden, Halleluja!
En expresión finesa:
Rauha teille: Toivon koko sydämestäni hyvää pääsiäistä ja täynnä iloa ja riemua Eastertide. Kristus nousi kuolleista, Halleluja!
En expresión islandesa:
Rauha teille: Toivon koko sydämestäni hyvää pääsiäistä ja täynnä iloa ja riemua Eastertide. Kristus nousi kuolleista, Halleluja!
En expresión húngara:
Bárcsak minden a szívem boldog húsvéti és teljes az öröm és a boldogság húsvéti. Krisztus feltámadott, Alleluja!
En expresión búlgara:
Мир вам: Желая с цялото си сърце щастлив Великден и пълна с радост. Христос е възкръснал, Алилуя!
En expresión rumana:

Pacea să fie cu voi: doresc cu toată inima mea un Paste fericit si plin de bucurie și veselie pascal. Hristos a înviat, Aleluia!

En expresión ucraniana:
Мир вам: Я хочу від усього серця раді Великодня і повний радості і веселощів Великдень. Христос воскресе, Алилуя!
En expresión lituana:
Linkiu iš visos širdies Linksmų Velykų ir pilnas džiaugsmo ir džiaugsmas Velykų. Kristus prisikėlė, Aleliuja!
En expresión letona:
Es vēlos no visas sirds Priecīgas Lieldienas un pilna ar prieku un līksmību Lieldienās. Kristus ir augšāmcēlies, Alleluia!
En expresión estona:
Soovin kogu südamest õnnelik lihavõtted ja täis rõõmu ja rõõm Eastertide. Kristus on üles tõusnud, halleluuja!
En expresión rusa:
Мир вам: Я хочу от всего сердца рады Пасхи и полный радости и веселия Пасху. Христос воскресе, Аллилуиа!
En expresión croata:
Mir s vama: Volio bih svim srcem sretan Uskrs i puna radosti i veselja uskrsno vrijeme. Krist je uskrsnuo, Aleluja!
En expresión eslovena:
Želim si, z vsem srcem vesel velikonočni in poln radosti in veselja Eastertide. Kristus je vstal, Aleluja!
En expresión turca:
Barış sizinle olsun: Ben bütün kalbimle mutlu bir Paskalya ve neşe ve sevinç paskalya dolu diliyorum. Mesih, Alleluia yükseldi!
En expresión azerí:
Mən bütün ürəyimlə xoşbəxt Pasxa sevinc. Məsih elhamdülillah artmışdır deyil!
En expresión afrikáans:
Ek wens met my hele hart ‘n gelukkige Paasfees en vol van vreugde en blydskap Paasfees. Christus het opgestaan​​, Halleluja!
En expresión suajili:
Napenda kwa moyo wangu wote na furaha Pasaka na kamili ya furaha. Kristo amefufuka, Haleluya!
En expresión somalí:
 
Waxaan jeclaan lahaa qalbigaaga oo dhan ku faraxsan Easter ah iyo ka buuxaan farxad iyo rayrayn Eastertime. Masiixa sara kacay, Alleluia!
En expresión zulú:
Ngifisa ngayo yonke inhliziyo yami ibe Easter ojabulisayo futhi igcwele injabulo nokuthokoza Eastertime. UKristu uvukile, Alleluia!
En expresión malaya:
Saya ingin dengan sepenuh hati yang Paskah gembira dan penuh dengan kegembiraan dan sukacita Eastertide. Kristus bangkit, Alleluia!
En expresión hindi:
मैं दिल से चाहता हूं और पूवीऩ खुशी खुशी खुशी और पूवीऩ के एक बार पूर्ण. ईसा बढ रहा है: पोस्को!
En expresión china:
愿你们平安:我想用我所有的心脏复活节快乐,充满喜悦和欢乐复活节季的。基督复活了,哈利路亚!
En expresión mongola:
Би бүх зүрх сэтгэл, аз жаргалтай Улаан өндөгний баярын болон баяр хөөр. Христ, Alleluia амилсан байна!
En expresión tailandesa:

ฉันต้องการพร้อมด้วยหัวใจของฉันมีความสุขวันอีสเตอร์และวันอีสเตอร์เวลาที่มีความสุขและความสุขพระเยซูคริสต์ได้ลุกขึ้นทหารชรา

En expresión japonesa:
平和はあなたと一緒に:私はすべて私の心幸せなイースターをお祈りし、喜びと喜び復活節の完全な。キリストは、ハレルヤ上昇している!
En expresión tagala:
Gusto ko ang lahat ng aking puso isang Maligayang Pasko ng Pagkabuhay at puno ng kagalakan at kagalakan Eastertime. Si Kristo ay risen, Alleluia!
En expresión papiamienta (Aruba)
Os deseo di todo corason una felice pascua di Resurreccion cu paz. Kristo ha resucitado: Aleluya!
En expresión árabe:
واود ان الجنسين كفالة النجاح من اعماق قلبى عيد الفصح, وقت باسكوال اعادة مليئة غوزو والسرور. السيد المسيح بعثت من جديد: ولندع
 
En expresión hebrea:
שלום לכם: אני מאחל בכל לבי חג הפסחא שמח ומלא שמחה ושמחה חג הפסחא. המשיח קם, הללויה!
En expresión yidis:
אַ וואָסאָטראָס: אָס דעסעאָ דע טאָדאָ קאָראַזאָון ונאַ פעליז פּאַסקואַ דע רעסוררעקסיóן. קריסטאָ המגיד רעסוסיטאַדאָ: ¡אַלעלויאַ!
En expresión esperanta:
Paco estas vosotros: Os Nokto de todo koro una Feliĉa rospis de Reviviĝo. Cristo ha Revivigita: £ Haleluja!
En expresión griega:
Ειρήνη μαζί σας: εύχομαι με όλη μου την καρδιά μια χαρά το Πάσχα και το Πάσχα μια φορά γεμάτο χαρά και ευτυχία. Χριστός έχει αυξηθεί: αλληλούια!
En expresión latina:
Pax vobiscum: Cristus resurrexit, sicut dixit! Halleluihah!
Os mando enlace a mi último post de mi blog sobre la Pascua de Resurrección:
Podéis contestarme a esta cuenta o a mi cuenta de la UAM; de momento no me deja mandar el mensaje desde allí.
De nuevo, Feliz Pascua a todos,
Pablo
 CC0
To the extent possible under law, PEACE: HAPPY EASTER. PARA DIOS, NO HAY NADA IMPOSIBLE. has waived all copyright and related or neighboring rights tohttp://pabloguerez.com. This work is published from: Hispanujo.

Ĉu vi havas propran retejon?

Kopiu la ĉi-suban tekston al via retpaĝo, por informi ties vizitantojn, ke vi rezignis la aŭtorrajton por via verko. La organizaĵo Krea Komunaĵo ne konservas rikordon de via elekto; estas afero de vi, la publikiganto, sciigi la homojn kiel ili rajtas vian verkon uzi (Esperanto)

¿Dónde estoy?

Actualmente estás viendo los archivos para abril, 2014 en Victimología social, "blaming the victim", teoría social, religión, Derecho y crítica legislativa.

A %d blogueros les gusta esto: