About the Greek tragedy: (demos) δeμος (pathos), πάθος and αγορές (Markets). Όχι (Nai) as a moral response.

julio 5, 2015 § 2 comentarios


Για τους ανθρώπους και την Ελληνική Κυβέρνηση

This Is What the Greek Referendum Ballot Will Look Like

oxi-greece-no

Perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores (Mt 6, 12)

Forgive us our debts, as we forgive our debtors (Mt 6,12)

Dimitte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris (Mt 6, 12)

Συγχώρεσέ μας τα χρέη μας, όπως συγχωρούμε τους οφειλέτες μας (Ματθαίος 6, 12)

 

“Queda mostrado cuán inaceptable es la afirmación de que la derrota del socialismo deja al capitalismo como único modelo de organización económica. Hay que romper las barreras y los monopolios que colocan a tantos pueblos al margen del desarrollo, y asegurar a todos -individuos y naciones- las condiciones básicas que permitan participar en dicho desarrollo (…) Es ciertamente justo el principio de que las deudas deben ser pagadas. No es lícito, en cambio, exigir o pretender su pago, cuando éste vendría a imponer de hecho opciones políticas tales que llevaran al hambre y a la desesperación a poblaciones enteras. En estos casos es necesario -como, por lo demás, está ocurriendo en parte- encontrar mecanismos de reducción, dilación o extinción de la deuda, compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y el progreso” (De la carta encíclica “Centesimus Annus” de San Juan Pablo II, 1991, escrita con motivo del centenario de la publicación de la “Rerum Novarum”).

“La política no debe someterse a la economía, y ésta no debe semeterse a los dictámenes y al paradima eficientista de la tecnocracia. Hoy, pensando en el bien común, necesitamos imperiosamente que la política y la economía, en diálogo, se coloquen decididamente al servicio de la vida, especialmente de la vida humana. La salvaciión de los bancos a toda costa, haciendo pagar el precio a la población, sin la firme decisión de revisar y reformar el entero sistema, reafirma un dominio absoluto de las finanzas que no tiene futuro y que sólo podrá generar nuevas crisis después de una larga, costosa y aparente curación. La crisis financiera de 2007-2008 era la ocasión para el desarrollo de una nueva economía más atenta a los princioios éticos y para una regulación de la actividad financiera especulativa y de la riqueza ficticia. Pero no hubo una reacción que llevara a repensar los criterios obsoletos que sigue rigiendo al mundo. La producción no es siempre nacional, y suele estar atada a variables económicas que fijan a los productos un valor que no coincide con su valor real” (De la Carta encíclica “Laudato sí” del papa Francisco, dada en Roma, junto a San Pedro, el 24 de mayo, Solemnidad de Pentecostés, del año 2015, tercero de su Pontificado, pp. 144-145) 

“The true essence of the banking industry is turning us all into debt slaves” (The International, US/GE, 2009, directed by Tom Tykwer, written by Erin Warren Singer)

Kyrie eleison. Christe eleison. Kyrie eleison. Grecia se encuentra en este momento en un estado realmente crítico a causa de una deuda de 1.600.000.000 de euros que no puede pagar al FMI. Es sólo un primer pago de la deuda, frente a la cual la República Helénica ya ha incurrido en mora. El próximo lunes, 20 de julio, vence, D. m., un pago de 3.500.000.000 que Grecia debe al Banco Central Europeo. Ante esta situación, el primer ministro Tsipras, tras las fallidas negociaciones con el Eurogrupo, ha decidido hacer algo cuestionable, pero profundamente democrático y lleno de sentido de Estado y de responsabilidad: convocar un referéndum para hoy, 5 de julio, para que los griegos decidan su destino. Para que decidan si desean continuar pidiendo como esclavos a las vetustas instituciones de Bretton Woods –y, de paso, a sus lacayas instituciones financieras y de crédito europeas-, cuyo liderazgo moral internacional, después de los escándalos de Strauss-Kahn, Rato y la propia Cristine Lagarde está hoy más que nunca en entredicho, a costa de más recortes y políticas de austeridad (o austericidio), o bien dar un salto en “territorio desconocido”, plantarse y decir: NO (Όχι, en griego), asumiendo las trágicas consecuencias que esta decisión podría conllevar. La mayor parte de la prensa oficialista europea, pero sobre todo española, en coherencia con el discurso neoliberal que detenta la hegemonía cultural del pensamiento económico y político, ha mostrado un absoluto desprecio hacia el Gobierno griego de Syriza legítimamente elegido, solamente por el hecho de que dicho Gobierno se ha atrevido a cuestionar los mandamientos neoliberales y la legitimidad de la deuda. Sin embargo, pocos han sido los que han analizado el origen de la deuda griega o se han molestado en analizar cómo el pueblo griego ha sido víctima de gobiernos corruptos de partidos que se han movido desde la ortodoxia económica.

Toda esta situación de Grecia y la reacción de nuestros representantes políticos que han gestionado la cosa pública desde que comenzó la “crisis” me resulta sencillamente repugnante. Para empezar, tengo un sentimiento de amarga indiferencia hacia todos aquellos que se declaran católicos de irreprochable conducta y que han contribuido a enfangar más nuestro país, habiendo despilfarrado nuestro dinero -no el suyo-, y ahora dan lecciones a los griegos de austeridad, gobernabilidad y demás tecnicismos político-criminalmente correctos. De nuestros trasparentes rescates a la banca prefiero no hablar. Esos rescates nos han hecho a más de uno insolventes, “descartables”, como proclama lúcidamente el papa Francisco en su última encíclica “Laudato sí”. Mas aun siendo insolvente, estoy más cerca del pueblo griego de lo que pude estar jamás. Más cerca de cuando me enamoré de ellos y de su cultura cuando leía a sus filósofos y a sus escritores en un Bachillerato de primera durante el estudio de aquellas asignaturas que el ministro saliente de maleducación, el señor Wert, considera, con razón, inútiles. Inútiles para ser “emprendedor” y no persona, que es el único objetivo que le preocupó a su Administración. ¡Cómo no voy a perdonar, si es que tengo algo que perdonarles, yo, a los griegos! Como cristiano, no puedo dejar de recordar en estos momentos la parábola de los diez mil talentos, que encontramos en Mateo 18, 23-34. De aquel rey compasivo que le perdonó toda su deuda a su siervo, y éste, no contento de semejante merced, al encontrarse con un compañero que le debía a su vez cien denarios, se los intentó exigir. El rey se enteró y mandó que el primer deudor, con el que tanta compasión había tenido, fuera encerrado en la cárcel y atormentado allí hasta que hubiese pagado el último céntimo de su deuda. Así reacciona al mundo con la letra de una ley sin alma y con consignas de justicia conmutativa al estilo de “las deudas hay que pagarlas”, y que ignora la dimensión infinita de la Misericordia. Una Misericordia que es tan difícil de encontrar en los hombres que sólo puede tener un origen divino. Y cuya fuente, en Quien los cristianos creemos y que se hizo hombre precisamente para pagar una deuda que no era Suya, sino nuestra, nos manda ejercer con nuestro prójimo. Hace unos días, el 28 de junio, la Iglesia Católica celebraba la memoria de San Ireneo de Lyon, uno de los Padres de la Iglesia. San Ireneo nos recuerda cómo hemos sido rescatados, recordando a su vez a San Pablo, a un gran precio: precisamente con la Sangre de Aquél por quien “todo fue hecho”, según reza el Credo de Niceo-Costantinopla. No, si acaso les debo yo a los griegos. Por ello, en cuanto tenga algo en mi cuenta, antes de que los acreedores usureros ilegales legalizados se ciernan contra mí, haré una pequeña transferencia a la cuenta solidaria que a tal efecto ha abierto el Banco Central Griego, antes de que sea expulsado del SEBC por “heterodoxo” y anatema. Aun ahora, si pudiera echarlo en una hucha, echaría siquiera 10 euros, que para mí significa dinero, para contribuir a salvar la dignidad del Gobierno griego.

Por mi parte, no sé lo que yo votaría, pues para ello tendría que ser griego, haber nacido y haberme criado allí, y tener memoria histórica de la actuación de mis gobernantes, así como conectar con el clima social del país. A falta de estas circunstancias, resultaría una temeridad pronunciarme ante cualquiera de las dos opciones. Ambas me parecen perfectamente legítimas. Sin embargo, no puedo dejar de expresar mi simpatía hacia el “NO”, y especialmente, hacia aquellos que voten “NO” por una cuestión de dignidad. Un antiguo proverbio hindú dice que nadie es más fuerte que el que no tiene nada que perder. Pues bien, en esta situación se encuentra buena parte de la población griega joven y no tan joven. Una situación en la que, como diría Marx, no tienen que perder sino sus propias cadenas: las cadenas que les atan a un modelo de Europa fallido, que tiene poco de Unión y menos de europeo, y mucho de gran mercado, o mercadeo. Como europeísta y ciudadano comunitario, incluso a nivel jurídico, no puedo menos que empatizar con la situación griega, pues yo concibo el proceso de integración europea como un proceso de integración en valores comunes –no precisamente cotizables-, basados en lo mejor de la tradición democrática europea común a todos los Estados miembros, y que es fuente del Derecho comunitario, tal y como declarara hace ya más de una década el entonces Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Valores fundados en el humanismo que, desde la tradición de la Antigüedad griega y romana, pasaron al Renacimiento y a pensadores humanistas como Erasmo de Rotterdam, Pascal, Montaigne, Vitoria o Pico della Mirandola, inspirados fuertemente por los ideales – no necesariamente compartidos a lo largo de la Historia por la Jerarquía eclesiástica-, del Cristianismo. Valores que fueron retomados en la Revolución francesa, que dieron lugar a los Estados democráticos modernos tal y como hoy los conocemos, y que en el Romanticismo evolucionaron hacia los Estados Nacionales, en cuya defensa intervinieron personalidades tan implicadas en el devenir del Pueblo griego como Lord Byron, quien dio su vida en Missolonghi para defender a los griegos frente a la enésima invasión turca de su historia, o el poeta autóctono Cavafis. Y valores que, a pesar de las guerras y de las crisis que tuvo que padecer el Viejo Continente durante el siglo pasado, han sabido resistir al paso del tiempo en varias corrientes del pensamiento moderno identificado con la tradición humanista, tanto laica como religiosa. Conviene conocer un poco de historia no sesgada frente a las demasiadas voces que desprestigian a los actuales griegos con el argumento de que no son los griegos de Pericles.

Estos valores están siendo hoy gravemente amenazados por el “pensamiento único”. Una corriente de pensamiento, de origen anglonorteamericano, que ha hecho de la economía, en principio la ciencia que se encarga del estudio de la distribución de los recursos escasos, una disciplina ideologizada al servicio de la economía financiera y de un sistema económico capitalista, basado en el Capital financiero, que ya no es capaz de garantizar, aunque genere crecimiento, una igualdad mínima en la distribución de los recursos naturales, de los bienes primarios y de la riqueza generada por la producción. La deuda de las personas físicas con el sistema financiero (deuda privada), así como la deuda de las Naciones (deuda pública), se encuentra tan condicionada por la excesiva asimetría entre acreedores y deudores que resulta difícil hablar, desde los que tenemos una visión del mundo (si se quiere, llámesela “ideología), que considera que la desigualdad extrema, incluso la grave, resulta intolerable en una sociedad democrática, de deuda legítima. Por esta razón, lo que he escrito en otros lugares al respecto, lo afirmo ahora con mayor rotundidad: el capitalismo financiero actual no es un modelo socioeconómico moralmente lícito, pues a la vez que genera riqueza, genera al mismo tiempo, como un doble efecto, la exclusión exponencial de más personas del sistema productivo, lo que a su vez genera paro, y la exclusión exponencial de más personas del acceso a bienes y servicios, aun de primera necesidad, lo que produce desigualdad. Con ello el capitalismo, que antaño pudo ser lícito, precisamente por la existencia de contrapoderes fácticos, incluso militares, que limitaban su hegemonía en el escenario de la política de bloques, pero también por una mayor integración entre economía financiera y economía real, y por la pervivencia de una cierta ética del comercio, en el momento actual es directamente responsable de la miseria de la gran mayoría de población mundial, como han destacado insignes Premios Nobel de Economía como Stiglitz o Krugman, y se ha encargado de demostrar recientemente Piketty, en su inmensa obra “El Capital en el siglo siglo XXI”: 2014. Un sistema económico que genere riqueza, pero que al mismo tiempo impida su distribución equitativa, conforme al destino universal de los bienes, es decir, que éstos lleguen por los mecanismos de la justicia social y de la caridad, a todo el género humano, tal y como ha proclamado la doctrina social de la Iglesia, especialmente a partir del Concilio Vaticano II, en las declaraciones “Gaudium et spes”, o las encíclicas Populorum Progressio del beato Pablo VI, “Centesimus Annus” del papa San Juan Pablo II, o la reciente encíclica “Laudato sí”, sobre el cuidado de la casa común, publicada el pasado mes por el papa Francisco, es sencillamente inmoral. En definitiva, se trata de llevar a término la máxima que ya fuera expresada por San Pablo en su Segunda Carta a los Corintios, 9, 13-15, cuando escribiera: “No se trata de aliviar a otros pasando vosotros apuros, sino de lograr la igualdad. Que vuestra abundancia remedie por ahora su escasez, de modo que un día la abundancia de ellos remedie vuestra escasez. Así habrá igualdad. Como está escrito: A quien recogía mucho no le sobraba, a quien recogía poco no le faltaba”.

Es necesario, desde mi punto de vista, rediseñar, refundar o sustituir el sistema económico capitalista por un modelo que, combinando el respeto a la iniciativa privada y a la propiedad personal, sea capaz de distribuir la riqueza de modo equitativo, integrando fórmulas societarias o de tipo cooperativo, para que los bienes y recursos naturales, y la riqueza generada por el hombre, no permanezca en manos de unos pocos, sino que llegue a todos los hombres. Tal es, por otra parte, desde mi punto de vista, una de las fórmulas más acordes con el auténtico mensaje evangélico y con un planteamiento humanista que prime la persona y su dignidad sobre las frías cifras de la macroeconomía, aspectos “sagrados” del neoliberalismo o del ultraliberalismo. Porque al igual que Nuestro Señor Jesucristo declaró que “no se hizo el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre”, la economía no es más que una ciencia que debe estar al servicio del hombre, y no al revés: de sus necesidades, de las necesidades de todos los hombres y mujeres que poblamos el Planeta.

Por ello, porque se trata de una cuestión de dignidad, admiro a los que voten no, aun sabiendo el trágico destino que les aguarda (la tragedia, al menos en la forma en la que la conocemos, también la inventaron los griegos, igual que la democracia). Que un ciudadano, después de ocho años de políticas de recortes dictadas por la Troika y que no han hecho más que asfixiar al Pueblo griego, diga OXI/NO a las condiciones leoninas del FMI o de la Troika significa que no está dispuesto a dejar que su parte de soberanía económica sea decidida en los oscuros pasillos de un edificio de Bruselas por personas que carecen de legitimidad democrática alguna, o en las logias londinenses. Que no acepta las reglas de un comercio internacional ilícito, y que, por tanto, está dispuesto a ser asfixiado, incluso a morir de hambre, como consecuencia de su decisión, pero al mismo tiempo poniendo de manifiesto que los responsables de dicha decisión no se encuentran ni el Gobierno ni el Pueblo griego, sino que son encorbatados señores de Bruselas, Londres o Frankfurt que en fondo están deseando el “Grexit” para incrementar el poder derivado de sus ilícitas especulaciones. Es la lógica de los mártires. Y frente a ella sólo cabe mi empatía, mi silencio y mi respeto.

Παραβολή του οφειλέτη των δέκα χιλιάδων ταλάντων. Ματθαίος 18: 23-35

(Ματθαίος 18:23) δια ωµοιωθηfue η βασιλεια των ουρανων ανθρωπω Βασιλει ος ηθελησεν συναραι λογον µετα  των los δουλων αυτου (24) αρξαµενο δε αυτου συναιρειν προσηνεχθη αυτω εις  οφειλετης µυριων Ταλαντων (25) µη No εχοντος δε αυτου αποδουναι εκελευσεν αυτον κυριος αυτου πραθηνα και την γυναικα αυτου και y τα  Τεκνα και y πανταtodas οσα  ειχεν και y αποδοθηναι (26) ουν δουλος προσεκυνει αυτω λεγω κυριε µακροθυµησον  επ εµοιmí και y παντα σοι αποδωσω (27) σπλαγχνισθεις δε κυριο του δουλου εκεινου απελυσεν  αυτον και το δανειον αφηκεν αυτω  (28) εξελθων δε ο el δουλος εκεινος ευρεν ενα των  συνδουλων αυτου ος ωφειλεν αυτω εκατον δηναρια και κρατησας αυτον επνιγεν λεγων αποδος  µοι  ει τι οφειλεις (29) πεσων ουν συνδουλος αυτου εις τους ποδας αυτου παρεκαλει  αυτον  λεγων µακροθυµησον  επ sobre εµοι mí και y αποδωσω σοι (30) ο δε ουκ ηθελεν αλλα απελθων εβαλεν αυτον εις φυλακην εως ου αποδω το οφειλοµενον (31) ιδοντες δε οι συνδουλοι αυτου γενοµενα ελυπηθησαν σφοδρα και y ελθοντες  διεσαφησαν τω κυριω Εαυτων παντα γενοµενα (32) τοτε προσκαλεσαµενος αυτον ο κυριος αυτου λεγει αυτω δουλε πονηρε πασαν την οφειλην εκεινην αφηκα σοι επει παρεκαλεσας suplicaste µε a mí (33) ουκ εδει και σε ελεησαι τον συνδουλον σου ως και εγω σε ηλεησα (34) και οργισθεις ο κυριος  αυτου παρεδωκεν αυτον τοις βασανισταις εως  ου αποδω παν το οφειλοµενον  αυτω (34) ουτως και ο πατηρ µου ο επουρανιος ποιησει υµιν εαν µη αφητε εκαστος τω αδελφω αυτου απο των καρδιων υµων τα παραπτωµατα αυτων. (Del Evangelio Según San Mateo. Texto Bizantino-Interlineal Griego-Español).

Parábola del Deudor de los diez mil talentos. Mateo 18:23-35

“Por lo cual [esta frase liga la parábola directamente a lo que el Señor acababa de decir sobre el perdón en los párrafos precedentes] el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Más él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.”

Licencia de Creative CommonsAbout the Greek tragedy: (demos) δeμος (pathos), πάθος and αγορές (Markets). Όχι (Nai) as a moral response. byPablo Guérez, PhD is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License. You can find more permissions beyond the scope of this licence writing to the author via pablo.guerez@gmail.com, pablo.guerez@uam.es, @pabloguerez. Official bodies of the Hellenic Republic can use this text, even for profit, for any purpose. Natural and legal persons of the Hellenic Republic can use this text, nonprofit, unless authorized by the author, for information, communication, teaching, research or other non-profit, no conditions other than the recognition of its authorship.
Interesting links:

http://www.lasexta.com/programas/el-intermedio/inaki-gabilondo-que-gustaria-saber-como-llega-congreso-ahora_2015070200413.html

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HAPPY 4TH JULY, USA CITIZENS! BUT WE ARE IN DISTRESS

julio 5, 2015 § 1 comentario


 

US Flag in distress

US Flag in distress

THE FLAG CODE
Title 36, U.S.C., Chapter 10
As amended by P.L. 344, 94th Congress
Approved July 7, 1976§
176. Respect for flag: No disrespect should be shown to the flag of the
United States of America; the flag should not be dipped to any person
or thing. Regimental colors, State flags, and organization or
institutional flags are to be dipped as a mark of honor.
(a) The flag
should never be displayed with the union down, except as a signal of
dire distress in instances of extreme danger to life or property.
Most individuals who have served in the military service of our nation will (or should) recognize this signal.

 

En estos difíciles tiempos de crisis democrática, en el que el país de la Unión Europea que inventó la democracia, la economía y la tragedia, tal y como ahora las conocemos, está siendo presa de la injusta tragedia de un sistema económico capitalista despiadado, deseo especialmente a mis amigos estadounidenses, residentes en los Estados Unidos de Norteamérica o que lo fueron, un muy Feliz 4 de Julio, con el espíritu que tuvieron los Padres Fundadores. En los Estados Unidos, no importa que seas de derechas o de izquierdas. Al menos, en cuestiones que no tengan que ver con la economía, el liberalismo propio de su tradición se extiende a las costumbres, como debe ser, y al pensamiento fruto de la conjunción entre el tradicionalismo protestante y el liberalismo anglosajón propio de la filosofía moral analítica, en un Estado que no es laico, sino pluriconfesional, en el que se juran por Dios los cargos sin que nadie se escandalice por ello; y en el que, al mismo tiempo, lo que en Europa se adimitió a regañadientes a partir del Concilio Vaticano II, allí se admite por parte de un Tribunal Supremo ejemplar, que es capaz de separar las convicciones religiosas de sus ciudadanos y el respeto debido a éstos, por una parte, y la tolerancia y libertad de creencias en materia religiosa establecida en la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos. Sólo por eso, los Estados Unidos mercen mi respeto. Y ello no quita la disidencia, en ocasiones feroz, que yo pueda hacer frente al sistema económico que les diera la hegemonía cultural en el mundo a partir de la II Guerra Mundial. Mas aun así, en cuestiones esctrictamente económico-financiaeras, el capitalismo norteamericano nos tendría que dar lecciones al capitalismo europeo, lacayo de los “Chicago boys”, a nosotros, a la Troika y a un gran mercado llamado Unión Europea que tiene poco de unión, menos de europea y mucho de mercado, y que carece de un Tesoro Europeo que controle y fiscalice los rescates al sector bancario, así como su transparencia.

Sea como fuere, un día como hoy, todavía 4 de julio en todos los Estados de Norteamérica, apelo al generoso y fraterno discurso de los Padres Fundadores con un texto no muy lejano del que inspiró las “revoluciones burguesas” europeas que tuvieron lugar en el Viejo Continente entre 1789 y 1848. El texto no es mío, pero la dedicatoria, en homenaje a vuestro humanismo y a vuestra bonhomía, va dedicado, de corazón, a todos vosotros, a los que vivís, habéis vivido o habéis probado suerte en el país de las segundas oportunidades, el cual, a pesar de sus gravísimas injusticias sociales, sin duda denunciables, cuenta con una gran población crítica fiel al espíritu de sus Padres Fundadores, como demostró la inteligente y justa decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de legalizar los matrimonios homosexuales en toda la Nación. A todos los norteamericanos de buena voluntad y a todos los inmigrantes que han tenido la valentía de probar suerte en el Nuevo Mundo, les dedico este texto inmortal, que todavía puede leerse en la entrada del Capitolio. A mí, deudor más bien de la tradición de la Izquierda europea, no deja nunca de conmoverme, y que conserva plena actualidad:

“Four score and seven years ago our fathers brought forth on this continent, a new nation, conceived in Liberty, and dedicated to the proposition that all men are created equal. Now we are engaged in a great civil war, testing whether that nation, or any nation so conceived and so dedicated, can long endure. We are met on a great battle-field of that war. We have come to dedicate a portion of that field, as a final resting place for those who here gave their lives that that nation might live. It is altogether fitting and proper that we should do this. But, in a larger sense, we can not dedicate — we can not consecrate — we can not hallow — this ground. The brave men, living and dead, who struggled here, have consecrated it, far above our poor power to add or detract. The world will little note, nor long remember what we say here, but it can never forget what they did here. It is for us the living, rather, to be dedicated here to the unfinished work which they who fought here have thus far so nobly advanced. It is rather for us to be here dedicated to the great task remaining before us — that from these honored dead we take increased devotion to that cause for which they gave the last full measure of devotion — that we here highly resolve that these dead shall not have died in vain — that this nation, under God, shall have a new birth of freedom — and that government of the people, by the people, for the people, shall not perish from the earth”. (Abraham Lincoln, November 19, 1863, Gettysburg Address, Bliss Copy). Feliz 4 de julio. Dios os bendiga. God bless you and God bless the United States of America (y a sus inmigrantes 😉 )!

Pablo Guérez Tricarico, PhD

Doctor of Law

@pabloguerez

 

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Happy 4th July, USA Citizens! But we are in distress, byPablo Guérez Tricarico, PhD is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International License.
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¿Justicia poética o cambio municipal real? El inicio de un cambio desde abajo, y desde los de abajo

junio 15, 2015 § Deja un comentario


 

A Ada Colau. A Manuela Carmena. A Joan Ribó. A Mónica Otra. A “Kichi”. A Santisteve. A tantos otros alcaldes y concejales que me dejo en el tintero y que han cambiado radicalmente, en el sentido etimológico y no mediático-sensacionalista del término, la manera de entrar en las instituciones con la voluntad de hacer una auténtica Política; a los ciudadanos que han participado en la Primavera electoral española; a todos aquellos representantes de la nueva ola de políticos, nueva no en edad, sino en actitud, que han comenzado a hacer posible, como decía Julio Anguita, no la alternancia, sino la alternativa

Y al Pueblo español, del que emanan los poderes del Estado

 

Ada Colau toma la vara de mando en Barcelona / Luis Gené. AFP

The new mayor of Barcelona, Ada Colau smiles as she holds the mayor’s baton after being sworn in as mayor of Barcelona during the investiture session at the Barcelona City-Hall on June 13, 2015. The anti-eviction activist turned politician Ada Colau was sworn in as the first female mayor of the Spanish city of Barcelona on June 13, 2015 thanks to the support of independents and Socialists after her list of candidates won 11 of the 41 seats in local elections on May 24. © AFP PHOTO / LLUIS GENE

 

Este fin de semana han sido constituidos los más de 8.000 Ayuntamientos de España. Si algo, desde la perspectiva que a este blog, y al que lo escribe, le interesa, es que candidaturas de unidad popular, encabezadas por personas que se han significado en favor de los más débiles, de los humildes, de los más desvavorecidos, han lllegado, por la fuerza de los votos y no de artimañas relacionadas con otro tipo de sobres, no lo olvidemos, a formar Gobierno en varias de las más importantes ciudades españolas. El Partido Popular, símbolo de la corrupción -aunque ésta no le afecte a la mayoría de sus miembros, sí le ha pasado factura en relación con sus miembros más relevantes, y es por ello, por ser una estructura jérarquica, por mucho que sus pactos con Ciudadanos les hayan hecho “tragar” con el compromiso de hacer primarias”-, ha ganado las elecciones en número de votos. Y esto hay que reconocerlo. A pesar de la corrupción, hay una parte del electorado que ideológicamente puede ser ubicada entre el franquismo sociológico y el nacionalcatolicismo, ambas corrientes, desde luego, no liberales, sino más conservadoras, para ser generosos. Sin embargo, buena parte de la cúpula del Partido, estructura muy jeraquizada, se ha movido en el ámbito del ultraliberalismo, y no ha tenido interés en “maquillar” un poco sus posturas antisociales con cierto “conservadurismo compasivo”, como les achacó el editorial del ABC y varios articulistas de este periódico, que tradicionalmente ha defendido a este partido y a su predecersor, AP, y a la Iglesia Católica -donde dice defender a la Iglesia Católica, léase Jerarquía Eclesástica Española, mucha de ella, todavía, reticente a abandonar un nacionalcatolicismo antidemocrático en contra incluso de las recomendaciones a favor de las democracias como sistemas de gobierno óptimos, hacia las cuales el mismo San Juan Pablo II, para nada sospechoso de comunista, se manifestó en varios documentos, pero especialmente en su Centesimus Annus de 1990, tras la caída del Muro de Berlín-.

Pero volvamos a la constitución de los Ayuntamientos. Mucho leeremos de que estos ayuntamientos son “comunistas”, “masones”, de “ultraizquiedas”, “radicales”, “inmoderados”, como dijo respecto del gobierno de Manuela Carmona, nada más salir elegida, Esperanza Aguirre en su última pataleta, esperemos, de su vida público “de primera fila”.

Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, nos hallamos ante una auténtica recuperación por parte de la ciudadanía del espacio público. No se trata sólo de justicia “poética”, como algunos izquierdistas de salón podrían comentar desde sus cómodos sillones o desde sus despachos en los que acuden a visitarlos, quizá demasiadas veces, los representantes del Poder real. Se trata de recuperación de la Política con mayúsculas, de la dignidad de la “cosa pública, por parte de todos los ciudadanos. Y todos los ciudadanos, en este momento, no son “grandes inversionistas” -algunos inversionistas ni son ciudadanos españoles, ciudadanos de la UE o ciudadanos con los que Espña mantenga Convenios de sufrafio activo en las elecciones municipales, ni son personas físicas, y, por lo tanto, en cualquiera de sus dos condiciones, no tienen derecho al voto-. Y es que en los Ayuntamientos, en las Comunidades Autónomas, en el Estado Español y en cualquier estructura con personalidad jurídico-pública de base territorial los que deciden son los ciudadanos, por disposición expresa de la Norma que regula todas estas instituciones: la Constitución Española de 1978.

Los Ayuntamientos -lo sabemos, y a mi juicio es una asignatura pendiente demandada por varios sectores de la sociedad, que, léase bien, no es equivalente a empresa, aunque muchas veces esta equivalencia funcional se utilice demasiado por parte de los medios de comunicación que llegue a confundir a la sociedad-, no tienen todas las competencias que deberían. Las Administraciones típicamente más pequeñas del Estado de base territorial carecen de muchas competencias, ante la hipertrofia de la “pequeña gran política”, y que es llevada a cabo en los pasillos del Congreso y de varias Asambleas Legislativas autonómicas -algunas más que otras-, en el toma y daca de las transferencias de competencias fundamentales para la vida de los ciudadanos que ha ido produciéndose paulatinamente en la ya no tan breve historia de nuestra democracia institucional, pero que fue incrementándose peligrosamente a partir de la última legislatura de Felipe González, para constituir ya una forma de gobierno “normal” con el primer gobierno Aznar, en el que la transferencia de competencias del Estado a las Comunidades Autónomas catalana y vasca era la moneda con la que estos Gobiernos, sin mayoría absoluta, debían pagara a Ciu y al PNV para que éstos se colgaran los honores de “patriotismo constitucional”, en su voluntad de garantizar la gobernabilidad. Relamente, lo único que quisieron -como ha quedado demostrado con los casos de corrupción descubiertos recientemente- fue garantizar la goberanabilidad para la burguesía catalana y vasca, incluidos los empresarios que apoyaban a ETA.

Una de las cosas buenas que debemos al actual mapa político español es que los pactos postelectorales no han girado, al menos públicamente, en torno al debate de competencias, sino en torno a cosas más profundas: la necesidad de regeneración democrática, propuesta tanto por las nuevas formaciones de centro-derecha, como Ciudadanos -y que esta formación ya iba demandando en 2008, cuando, según sus propios Estatutos, se definía de centro-izquierda-, o por formaciones injustamente castigadas electoralmente como UPD o Izquierda Unida, o de izquierda, como Podemos, han hecho recapitular a las formaciones políticas tradicionales como el PP o el PSOE, de manera que puede afirmarse que lo ha se ha dado en muchas importantes ciudades de nuestra país este fin de semana no ha sido simplemente una alternancia técnica entre las dos formaciones bipartidistas tradicionales, sino una alternativa real de cambio. Una alternativa que simboliza muy bien, a mi juicio, la nueva alcaldesa de Barcelona con su vara de mando: la que un día fue perseguida por defender a los pobres, a los débiles, a los deshauciados, toma la vara de mando y la mismao Policía local tendrá que cuadrarse, mal que le pese, ante ella, cada vez que entre el el Ayuntamiento para gobernar siguiendo la voluntad de todos los ciudadanos. Repito, de todos los ciudadanos. Hecho en falta un poco más de entusiasmo y credibilidad en la formación tan modosita de Albert Rovira, que en su afán de querer ser políticamente correcta -en contra de su propia reciente historia, pues en Cataluña no lo fue, y las candidaturas a las generales de 2008 tampoco lo eran-, un poco más de defensa de los ciudadanos y menos miedo a la hora de que los “inversionistas”, incluidos los fondos buitres, puedan condicionar sus políticas. Manuela Carmena, por su parte, ya ha declarado que gobernará escuchando, para todos, en contra lo de lo que ha venido haciendo Esperanza Aguirre durante 26 años, tamayazos mediante. Pero el pueblo de Madrid, como el de Barcelona, ha despertado. O el de Valencia, donde Joan Ribó, que se presentaba por Compromís, uno de los mejores diputados, a mi juicio, tanto a nivel ideológico como técnico, de las últimas legislaturas, fue investido antes de ayer Alcalde de Valénica. Tampoco es justicia poética, sino recuperación de poder territorial para la ciudadanía, el hecho de que el candidato de Por Cádiz sí se Puede (PCSSP), José María González, Kichi, haya sido investido alcalde de Cádiz tras obtener el apoyo comprometido por los cinco concejales del PSOE y los dos de Ganar Cádiz en Común, logrando así la mayoría absoluta del Pleno que evita que Teófila Martínez (PP) asumiera el que habría sido su sexto mandato como alcaldesa de la capital. O que el abogado penalista Pedro Santisteve, de Zaragoza en Común, un absoluto desconocido para la inmensa mayoría de los zaragozanos hace tres meses, se haya convertido en el nuevo alcalde de la capital aragonesa, la quinta ciudad de España. Con el apoyo de los otros ocho concejales de su formación, y de los seis del PSOE y los dos de CHA, ha sido investido alcalde este abogado defensor de presos e insumisos que se ha incorporado a la política tras haber participado en los movimientos asociados al 15-M. Zaragoza en Común, una plataforma formada por Izquierda Unida (IU), Equo, Puyalón, Piratas de Aragón, Somos y Demos+, con el apoyo de Podemos, ha convertido a Santisteve en el político municipal más poderoso de Aragón, pero, como ha sido destacado por la prensa local, con una frágil estabilidad necesitada siempre del apoyo de otras fuerzas.

En cualquier caso, parece claro que algo, y mucho, ha cambiado en el panorama municipal español. Las candidaturas de unidad popular, ya por sí solas ya con el apoyo pre o postelectorales de otras formaciones políticas, bien nuevas como Podemos, bien tradicional, con el PSOE, cuyas bases siempre han sido más ácratas que su aparato, han permitido un cambio de gobierno en muchas importantes ciudades españolas, y también en municipios más pequeños, en el que el electorado ha querido premiar otra forma, si se quiere amateur y por ello no contaminada, pero técnicamente preparada, de hacer de nuevo Política con mayúsculas. Algo de esto me recuerda a las elecciones municipales de 1979. Corren vientos cambio. Y no, no es justicia poética. Ya es, mal que les pese a algunos, autoridades civiles y militares, eclesiásticas, poderes fácticos económicos, una realidad; si quiera al nivel de lo pequeñito, de los Ayuntamientos. Pero la Historia ha veces nos ha demostrado cómo desde el cambio en lo pequeño puede surgir el cambio en lo grande. Todavía más en una sociedad compleja e interconectada en el nuevo escenario mundial globalizado de la llamada sociedad 3.0.

En un mundo donde la política con minúsculas se escribe con mayúsculas, y la tecnocracia usurpa el poder ciudadano, en un mundo no tan lejano, el FMI, oscura institución surgida del pacto intergubernamental de Bretton Woods despues de la segunda Guerra Mundial, como precursor del nuevo orden mundial que, según los designios del CB y de las logias masonas en las que se encuentra el verdadero y oscuro Poder en la sombra, ha anunciado, por el momento, la retirada de su apoyo a la República soberana de Grecia, por cierto, cuna de la democracia. Pero ya veremos. De nuevo, los cambios producidos son más que justicia poética. Son la expresión del espíritu de la conocida frase con la que Abraham Lincoln concluyó su discurso tras la batalla de Gettisburg, y que todavía puede leerse a la entrada del Capitolio en Washington D.C. Un espíritu que encuentra en el pueblo una fuerza tan grande que, pese al imperio de la corporatocracia, todavía sigue gritando para que el contrato social deje de ser una ficción y vuelva a su origen. Y, como hiciera Lincoln ante un escenario de devastación tras una guerra civil, 152 años después, la ciudadanía, devastada por una crisis sin precedentes y caracterizada por la usurpación del gobierno por los tecnócratas formados en la economía “ortodoxa”, sólo pide una cosa: que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparezca de la faz de la tierra. Las estructuras organizadas de poder, cuando desconocen esta regla básica, tanto si son “de izquierdas” o marxistas en sentido clásico, en los ya casi desaparecidos regímenes del llamado “socialismo real”, o “democracias populares”, ya sean “de derechas”, las cuales recubren una amplia gama de formas de Gobierno, que va desde los fascismos declarados hasta los gobiernos autocráticos, formalmente democráticas pero en las que los derechos más elementales de los ciudadanos son conculcados, como denunciara desde la cárcel Nelson Mandela respecto de una República de Sudáfrica formalmente democrática, pero materialmente profundamente conservadora y segregacionista, se convierten en el enemigo a batir, en el bastión que impide que el verdadero poder legítimo, el que emana del pueblo, pueda surgir, siquiera como un pequeño ramo verde de un árbol seco, a partir del cual convencer, y no imponer, al resto de los conciudadanos, de la difícil, pero no imposible, tarea de tomar conciencia de ciudadanía y de la necesidad de que el espacio público, fundamento y regidor de todos los demás espacios en los que se manifiesta el poder civil, como nos enseñaron los griegos hace más de dos mil quinientos años, pertenece a los ciudadanos por derecho. Como declaró Ada Colau con su vara de mando en su discurso de investidura “hoy hemos hecho posible lo imposible”. Mis mejores augurios, Ada. De activista a Alcaldesa. A pesar de los bancos, de la Policía sumisa y de los poderes fácticos. En un espacio tan pequeño pero tan cargado de tradición y sabiduría, tu vara de mando simboliza el mandato que te han dado los ciudadanos, y el poder que de ellos has obtenido, tanto del príncipe como del mendigo; y que en tu caso, como en el de agunos otros Alcades investidos este fin de semana, por mucho que los medios de comunicación afines al Poder se harten de proclamar que llevamos 38 años en democracia -una cosa es la democracia y otra su calidad-, se ha dado, por fin, la tan difícil coexistencia, casi de “unión hipostática”, entre autoridad e imperio.

Poco a poco, se está fraguando el cambio y un auténtico proceso de devolution, término que en Italia sirvió para simbolizar la devolución de poder a la sociedad -entendida ésta como un equivalente, en lenguaje políticamente correcto, de las grandes empresas- bajo los gobiernos de Berlusconi. En este caso se trata de una devolution legítima. O, mejor, de la toma de poder, moralmente legítima, jurídicamente válida, y éticamente obligada, por parte de los ciudadanos de los espacios que les habían sido arrebatados por buena parte de los representantes de los partidos tradicionales: fundamentalmente, por parte del PP, pero también, en algunos casos, del PSOE. Los ciudadanos han comenzado a recuperar con fuerza su papel en los Ayuntamientos y, sobre esta base, será posible volver a creer en ellos como instituciones cercanas a sus necesidades, especialmente, las de los ciudadanos más pobres y que tanto han sufrido y siguen sufriendo los devastadores efectos de una crisis que han provocado otros jugando a sus casinos de saltos mortales con red, o rescate público incluido, pero con nuestras fichas, las fichas de los ciudadanos, el dinero de todos.

En cuanto a los municipios, es verdad que son entidades territoriales pequeñas, y que han servido, durante ocho años, a una política promotora de la burbuja inmobiliaria y de la corrupción. Sin embargo, estas mismas instituciones, durante ochocientos años, han servido bien a los intereses de los ciudadanos, preferentemente de una pequeña burguesía, pero también de mendigos y de gente sin hogar. Los Ayuntamientos, la Iglesia y las Universidades, no lo olvidemos, son las instituciones más antiguas del mundo occidentale. Cuidémolos, y hagamos que ellos cumplan con una vocación de servicio comunes a las otras dos instituciones mencionadas y que se sitúa en la base del pensamiento político occidental, desde las antiguas ciudades-Estado de Grecia hasta las nuevas propuestas de municipios abiertos y participativos del siglo XXI. Estas elecciones municipales han honrado lo mejor de nuestra tradición municipalista, al tiempo que no han mostrado su temor frente a los oscuros poderes que, de momento, pero sólo de momento, dominan el mundo. Hasta que la ciudadanía recupere más espacios de poder. Hasta que la ciudadanía pueda de nuevo escribir orgullosamente Política con mayúsculas.

 

Por Pablo Guérez Tricarico, PhD

Doctor en Derecho

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¿Justicia poética o cambio municipal real? El inicio de un cambio desde abajo, y desde los de abajo, by Pablo Guérez, PhD, with the exception of the photo of Ada Colau and text under, © Lluis Gene / AFP, is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.
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Vallas para África

mayo 17, 2015 § Deja un comentario


http://masalladelainstantanea.wordpress.com/

NO COMMENT. Sólo ved el documental “Vallas para África: Más allá de la instantánea”, que podéis encontrar completo en la red. Muros de la vergüenza. Un diálogo entre diferentes personas sobre el drama de la inmigración subsahariana.

Reflexiones personales cuatro años después del 15-M-2011

mayo 15, 2015 § Deja un comentario


A mis padres, como yo, hijos del siglo XX

Foto de Democracia Real

Foto de Democracia Real

A cuatro años del 15-M-2011. Yo estuve allí… Entonces, todavía podía definirme joven, a efectos político-estadísticos. A pocos meses de que acabara mi contrato terminal con una Universidad que había tomado ya la decisión de política universitaria de no renovarme años atrás. Como premio a un Doctorado con Premio Extraordinario me fui al paro, y sí, empecé a cobrarlo.

Por aquel entonces, dentro del movimiento de indignados -recuerdo que entonces no tardaron en surgir apelativos más o menos despreciativos o jocosos para los jóvenes que, en diferente grado, participamos del movimiento, como el de “perroflautas”, estaba por lo general denostado por la mayoría de la opinión publicada de dentro y de fuera del país, que lo tildaban poco más de un movimiento de jóvenes vagos manipulados por el comunismo o vaya Ud. a saber qué oscura conspiración izquierdosa-, yo ya me definía como perteneciente al sector de los decepcionados, o “disappointed”; como parte de aquella generación de los ’80 a la que el destino del mundo y de la economía financiera habían hurtado la posibilidad de continuar con su vida laboral; en mi caso, era mucho más que ello: era una vocación, un proyecto de vida con el que me sentía identificado y al cual serví desde el primer momento con las energías que en cada momento pude poner en marcha. Y representaba además, económica y socialmente, la posibilidad de plantearme un proyecto vital de estabilización profesional y personal desde el cual encontrar un sitio “últil” y “respetado”, en esta sociedad de consumo cada vez más deshumanizada. Hasta que aquellos que pudieron haberme apoyado -algunos, quizá no me conocían o no quisieron conocerme-, pero que tenían esa responsabilidad, que no puedo sustraerles ahora -si bien pueda perdonarles-, truncaron mi vida y me arrojaron a un exilio económico, social, laboral y personal que ya dura demasiado.

Comprenderán ustedes que, a mis treinta y seis, y vistas las cosas que se han destapado y la actitud incluso de la gente más humilde, no tenga puesta demasiadas esperanzas en estas elecciones. Ni en éstas, ni en las generales. Volverán a ganar los mismos, los de siempre, la España de charanga y pandereta indolente ante el sufrimiento de los más débiles y envidiosa de los ricos, sin la más mínima voluntad para cambiar las cosas desde abajo. Y aun así, las instituciones europeas nos dicen que el 15-M ha sido un ejemplo de democracia, un activo positivo para la “marca España”. ¿Dónde el 15-M?, me pregunto yo ahora, como se preguntaran Aguaviva en 1969: ¿dónde los hombres?

La grandeza y las limitaciones del 15-M es que fue un movimiento espontáneo, y, como tal, no ha sido promovido por ninguna formación política. Tampoco, y mal que les pese a muchos, ha dado origen directamente a formaciones políticas, aunque puede decirse que el movimiento sí contribuyó a crear un cambio en la conciencia cívica de este mediocre país que ha propiciado un cambio en el escenario político basado en el tradicional modelo bipartidista. Aunque sí es verdad que algunas de las propuestas nacidas al amparo del 15-M, convenientemente matizadas y encorsetadas, han sido, tras haber saltado a la palestra del debate público y parlamentario, adoptadas tanto por las nuevas formaciones nacidas del descontento generalizado respecto de la calidad democráctica y del estilo de gobierno tradicional, como Ciudadanos o Podemos, como por partidos políticos tradicionales (como el PSOE, por ejemplo, en relación con la regulación de la dación en pago), y han influido, siquiera sólo de modo formal, en las políticas del PP, cuyo Gobierno aprobó un tibio real-decreto de “segunda oportunidad” para los deudores hipotecarios y no hipotecarios, que yo creo que habría sido impensable sin la movilización ciudadana. Donde sí que influyó más el espíritu reivindicativo del 15-M, y la percepción del respaldo popular, fue en organizaciones sociales que denunciaron graves injusticias sociales al margen de las formaciones políticas y sindicales tradicionales, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que, a través de sus distintas asambleas, consiguieron la paralización de deshaucios, consiguiendo incluso el apoyo de algunos partidos políticos de izquierda minoritarios o de otros colectivos sociales y, en ocasiones, en la propia sociedad civil.

Sin embargo, y a pesar de todo, mi mirada actual sobre la realidad sociopolítica española es bastante negativa, en lo que respecta a sus posibilidades de transformación o, como se dice ahora, “regeneración democrática”. En este sentido, hago mías las palabras de José Sacristán cuando afirma que, visto lo visto, y sabido lo que la gente sabe, volverán a ganar los de siempre, lo cual demostrará que este país es una mierda (sic). En cuanto a mí, sólo un cambio de país, un cambio personal radical que pase por renunciar al mundo y a sus legítimas apetencias en pos de objetivos tan alejados de la política tal y como es entendida ahora, como la ayuda caritativa al prójimo a través de ONGs o la búsqueda de la santidad, o un milagro, pueden hacer nacer de nuevo en mí la alegría que da la dignidad de poder vivir de un trabajo cualificado cuyas herramientas, con sus luces y sombras, he procurado obtener durante toda mi vida.

Por Pablo Guérez Tricarico, PhD

Doctor en Derecho

Ex Profesor de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid. Inscrito en el Servicio Público de Empleo de la Comunidad de Madrid desde el 28/7/2011. Razón: Universidad Autónoma de Madrid, Rectorado. Calle Einstein, no. 1, 28049 Madrid.

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Las migajas de la “ley de segunda oportunidad”. Una oportunidad histórica desaprovechada.

marzo 2, 2015 § 3 comentarios


A mis padres

Un deudor carga con su cruz.

Un deudor carga con su cruz.

“(…) perdona nuestras deudas, así como nosotros también perdonamos a nuestros deudores (Mt 6, 12)

(…) también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos (Mt 15, 27)

“Entonces se acercó Pedro y le preguntó: -Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarle? ¿Hasta siete veces? Le contestó Jesús: -No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.” (Mt 18, 22)

“(…) el reino de los cielos se parece a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Compadecido de aquel siervo, el rey lo dejó ir,  perdonándole toda la deuda.” (Mt 18, 23-27)

“La Ley se entrometió para que abundara el delito; pero pero donde proliferó el delito, sobreabundó la gracia” (Rom 5, 20)

“SHYLOCK: Esta es mi bondad. Vayamos a un notario, y poned vuestro aval a un pagaré sencillo; y, por hacer un chiste, si no me devolvéis en el día preciso y en el lugar preciso la suma o las sumas estipuladas, el desquite ha de ser una libre exacta de vuestra carne blanca, que podrá ser cortada de la parte del cuerpo que me plazca” (William Shakespeare, El Mercader de Venecia, Acto I, Escena III) Dedicado a los neoliberales, a las entidades usureras ilegales “toleradas” por el Derecho realmente aplicado, a los bancos y a los jueces que inaplican el poco Derecho vigente a favor de los pobres)

“Quien está en posición superior se siente muy satisfecho con la situación y tiene inicialmente muy poco incentivo para hacer algo diferente a usar su posición dominante para lograr sus metas, pero no debería estarlo (…)”  (Dr. Sergio Ramírez Arango, Politic Economy PhD by Harvard University, INCAE Business School, La negociación desigual: EDAF, Madrid/México/Buenos Aires/Santiago/Miami: 2008, p. 87) 

 

Entre las medidas legislativas anti-crisis de la agenda preelectoralista del Gobierno del Partido Popular, hace dos días ha sido publicado en el BOE, después de su anuncio a bombo y platillo en el Consejo de Ministros del pasado viernes 27 de febrero, el Real Decreto-Ley 1/2015, de 27 de febrero, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social (BOE 28/2/2015). En términos electorales, se trata sin duda de una estrategia para recuperar votos indecisos de la clase media empobrecida pertenecientes al igual de amorfo como indeterminado grupo de potenciales votantes que podríamos denominar “centro sociológico”.

El texto requiere todavía una lectura sosegada por mi parte, sobre todo en los aspectos más técnico-jurídicos. Para empezar, no cabe duda de que supone un avance sobre lo que ya teníamos, pues desde luego, es mejor que nada, y venía reclamado, además de por la justicia material y movimientos tan denostados por la clase política de nuestro país como el 15-M y por formaciones políticas de izquierdas, por insignes mercantilistas, como el Prof. Jesús Alfaro, para nada sospechosos de marxista-leninistas, así como por el Derecho comparado de muchos países occidentales, algunos más capitalistas del nuestro, como los Estados Unidos. Y, como sorpresa, en la Exposición de Motivos del Real Decreto-Ley se nos dan referencias de la extraordinaria sensatez de nuestro propio legislador histórico, citando normas de “segunda oportunidad” para los deudores ya previstas en las Partidas, en un momento histórico en el cual el legislador burgués no había sucumbido a la exaltación de la “defensa y promoción a ultranza del tráfico jurídico” (léase: mayor facilidad económica para los negocios entre la burguesía caciquil española, prácticamente la única existente a finales del siglo XIX).

No obstante, mi valoración general del Real Decreto-Ley es que éste, aun representando un avance, al menos formal, sobre el panorama legislativo de protección del deudor, constituye un texto que otorga una protección insuficiente, cuando no meramente simbólica, a los deudores de carne y hueso. El avance, de este modo, existe, pero no es suficiente. El texto –sobre todo su Exposición de Motivos-, tiene ciertos tintes de aire fresco, pero en no pocas ocasiones las medidas contempladas en el articulado suponen un avance sustancial sobre la situación actual y, quizá lo más importante, tampoco contribuyan a desterrar malas prácticas judiciales o extrajudiciales en las que la equidad es sacrificada, con la complicidad de abogados caros, abogados del Estado y abogados fiscales, administradores concursales y tribunales arbitrales sin sensibilidad social y demasiado dependientes de los intereses de las entidades financieras, y jueces positivistas ideológicos, por dar un panorama que englobe la totalidad de la problemática concursal y de los operadores jurídicos que en ella intervienen, desde procesos civiles monitorios hipertrofiados hasta procesos penales de dudosa legitimidad político-criminal.

Decía antes que el Real Decreto-Ley supone cierto avance, un soplo de aire fresco. Sin embargo, no todo son buenas noticias. No olvidemos que se trata de un texto promulgado por un Gobierno de derechas, en año electoral, próximo -por decir algo- al franquismo sociológico, y que dice aceptar, por no decir adorar, al sistema económico capitalista, el cual -y esto es ya opinión muy personal- yo estoy convencido que es radicalmente injusto.

Las principales críticas de la insuficiencia del Real Decreto-Ley pueden ser resumidas, a grandes rasgos, por las siguientes consideraciones. Quisiera ahora advertir al lector que al hacerlas, me muevo ya desde un paradigma anticapitalista, lo cual tampoco significa que lo haga desde postulados marxistas, sino más bien desde mi convicción de que es necesario un sistema económico nuevo que tenga en cuenta varias tradiciones de filosofía moral y política, como el liberalismo anglosajón igualitario de Rawls, el pensamiento liberal anglonorteamericano, la socialdemocracia nórdica, el pensamiento político de la Escuela de Frankfurt, el humanismo cristiano más crítico o la ecología política, además de las aportaciones de otras disciplinas auxiliares de la teoría política como la sociología, la economía, la psicología científica y, por qué no, las neurociencias, con sus aportes de “ingeniería social” de lo que tradicionalmente se ha destinado a trazar, a mi juicio demasiado a la ligera, de creación de escenarios distópicos.

Por supuesto, se trata de críticas políticas o, si se quiere, “ideológicas”, que no se limitan propiamente al punto de vista interno del jurista. De momento, dejaré de lado las críticas más evidentes, que tienen que ver con la gran cantidad de concesiones que debe cumplir el deudor hipotecario a la hora de que instrumentos de restructuración o liberación de la deuda, como la dación en pago, puedan ser operativos, de acuerdo con el art. 2 del Real Decreto-Ley, de Modificación del Real Decreto-ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos. Por su parte, merece sin embargo una valoración positiva la reducción del plazo general de prescripción de las deudas civiles a 5 años, en lugar de los 15 actuales, aunque, dada la notoria insistencia con la que las entidades financieras bancarias y no bancarias acostumbran a reclamar sus deudas, en consideración a las exigencias del Estado social lo más equitativo habría sido configurar dicho plazo como un plazo de caducidad.

En primer lugar, llama la atención de que sólo el deudor “in bonis”, equivalente en este caso a aquél que haya sido declarado en un proceso de concurso de persona física como “no culpable”, pueda acogerse al beneficio denominado “beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho” (art. 178 bis de la Ley 22/2003, de 9 julio, Concursal, en su redacción dada por el art. 1.Primero.Dos del Real Decreto de segunda oportunidad). Y llama la atención porque, al margen de que dicha exclusión pueda equipararse a los estándares de las leyes de segunda oportunidad de otros países occidentales, no es tenida en cuenta suficientemente la enorme asimetría existente entre la persona jurídica, que puede quebrar de manera absolutamente culpable y fraudulenta, pero que en definitiva no sufre, y los responsables de la quiebra -aclaro que el término lo empleo aquí no en sentido legal positivo, sino amplio- pueden literalmente irse de rositas tras haber defraudado su sociedad cantidades inimaginables para el ciudadano de a pie. Sin embargo, en el concurso de persona física esto no pasa. Y, si bien el Real Decreto-Ley de segunda oportunidad prevé la restructuración y finalmente la liberación de la deuda de la “persona natural” (sic; cada vez me gusta menos la equiparación persona física – persona jurídica), la hace pasar por un complejo procedimiento de victimización secundaria constituido por el propio proceso concursal, la lidia con los convenios extrajudiciales de renegociación con acreedores directamente usureros, y todas las triquiñuelas que le quitan el sueño a cualquier persona, buena o mala, incluidas tercerías de mejor dominio, amenazas de los acreedores, cuyos asesores legales suelen estar mejor preparados que la pobre defensa de oficio del deudor, y un sinvivir legal que se añade al económico y psicológico. Todo ello, en el caso de la persona jurídica, por no sentir ni padecer, sencillamente no existe.

Ya entrando en argumentos estrictamente jurídicos a partir de un Derecho privado demasiado poco compatible con el “Estado social y democrático de Derecho” y con la Constitución económica, tampoco parece prudente la limitación de la exoneración de la deuda al deudor “no culpable”, aunque sólo sea apelando vagamente a la equidad. No existe en nuestro ordenamiento un deber general de llevar contabilidad para los particulares no comerciantes -la única notable excepción se da, para determinados contrayentes personas físicas, en el ámbito tributario-, ni obligaciones más estrictas en este sentido para los que sí lo son, que sí pueden existir en otros países de nuestro entorno, como en Alemania, que prevé un modelo de responsabilidad de la persona física y jurídica mucho más estricto que el nuestro, en relación con la regulación de la insolvencia, incluida la penal. Por el contrario, en nuestro país, para la persona no comerciante, el único estándar jurídicamente válido, pero inmensamente vago y que debe ser interpretado, además de con los criterios de interpretación del art. 33 del Código Civil y, especialmente, “de acuerdo con la realidad de las normas del tiempo en que éstas han de ser aplicadas”, de conformidad con los principios rectores de la política económica y social establecidos en nuestra Constitución, es el de “buen padre de familia”. En un momento en el que los padres de familia cedieron ante la ilusión de burbujas mobiliarias e inmobiliarias que les estaban vendiendo entidades bancarias con mucho mayor conocimiento que ellos, la mera alegación de la negociación desigual entre la conducta de solicitud de un préstamo por parte de un “padre de familia” o de cualquier ciudadano con una entidad bancaria que practica la usura tolerada debería conducir, por una parte, a la protección del ciudadano frente a los intereses de la banca, de acuerdo con la Ley 3/2014, de 27 de marzo, por la que se modifica el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, o la Ley de 7/1998, de 13 de abril, de Condiciones Generales de la Contratación, y legislación concordante, incluida la comunitaria. Este panorama legislativo, al que podríamos sumar, entre otras, la Ley de Usura de 1908, conocida como “Ley Azcárate”, debería bastar para impetrar la protección de la persona que se sitúa en una situación de asimetría notable en la negociación jurídica, es decir, la persona física, sin necesidad de Leyes de segunda oportunidad. El “deudor in bonis” de verdad debería poder exonerarse mucho más de sus deudas conforme al ordenamiento jurídico español vigente, al menos, si no ha caído en la desgracia de toparse con la Ley Hipotecaria, duramente criticada por reconocidos juristas europeos y probablemente contraria a varias disposiciones de Derecho comunitario derivado. Por otra parte, ante las conductas abusivas de concesión de créditos a la ligera que se generalizaron el país durante los años anteriores a la crisis, podría alegarse la ruptura del nexo de imputación objetiva que, según reputada doctrina y jurisprudencia, es aplicable también al ámbito de la responsabilidad civil: en concreto, el ciudadano se habría comportado siempre dentro de su “rol” exigido por el estándar de “buen padre de familia” y por la libertad de disposición de sus bienes consagrados en el decimonónico Código Civil, siempre y cuando pudiera fundamentarse un criterio de imputación al ámbito de responsabilidad de la víctima -en este caso, la entidad bancaria-, de acuerdo con el principio de autorresponsabilidad, cuando no se hubieran llevado a cabo operaciones de comprobación de la solvencia del solicitante, o bien éstas, rigurosamente reguladas, hubiesen resultado manifiestamente insuficientes. Otro criterio que podría excluir el nexo de imputación de responsabilidad civil en favor del deudor podría fundamentarse precisamente en la asimetría de la negociación desigual, para la que podrían alegarse los artículos pertinentes de la legislación de protección de los consumidores anteriormente citada.

En definitiva, traigo todo esto a colación para señalar que el deudor in bonis debería poder hallar mecanismos más sencillos de liberación de su deuda que los previstos por el Real Decreto-Ley comentado. Con ello, el legislador ha desaprovechado una oportunidad histórica para hacer políticas realmente sociales y redistributivas a través de los mecanismos que puede brindarle una concepción de un Derecho privado más “compasivo”. Y es que, en puridad, las segundas oportunidades se ofrecen a las personas que cometen errores y, por qué no, también para las personas “culpables”. Culpables de haber hecho un mal negocio, de no haber previsto todas las variables económicas que podrían determinar en el futuro un mayor riesgo de devolución de la deuda y una posición de preinsolvencia, de no haber presupuestado ingresos y gastos de la manera que podría hacerlo un contable profesional.

Concluyo con una reflexión general, que tiene que ver con la educación.

Yo no sé si debería estudiarse contabilidad en las escuelas a la manera que propone el Ministro Wert. Lo que sí sé es que -al margen de que las propuestas del Ministro van mucho más allá del estudio de una mera contabilidad, pues incluyen consejos para “inversionistas” (a mi entender, léase “especuladores”, incluso sobre materias primas)- es que el coste, en términos humanos, de imprimir demasiado temprano a los chavales una ideología economicista excluyente que descuide el estudio y la interiorización de valores de otras dimensiones del ser humano no estrictamente económicas -incluida la dimensión de otras formas de hacer economía-, es demasiado elevado en términos de formación integral y humana.

 

Lecturas recomendadas (en castellano):

– San Mateo, Evangelio de Mateo, especialmente Capts. 5, 6, 15, 18, ca. 90 d. C.

– William Shakespeare, El mercader de Venecia (The Merchant of Venice), 1598.

– VV AA, Pensamiento crítico versus pensamiento únicoLe Monde diplomatique, edición española (L-Press), Ed. Debate. Madrid: 1998

– Viviane Forrester, Una extraña dictadura, Ed. Anagrama, Barcelona: 2001.

– Rodríguez Arango, Julio, La negociación desigual,  INCAE Business School, La negociación desigual. EDAF, Madrid/México/Buenos Aires/Santiago/Miami: 2008

http://derechomercantilespana.blogspot.com.es/2015/02/volver-empezar-liberar-de-sus-deudas-al.html#more

http://pabloguerez.com/2015/01/29/httpderechomercantilespana-blogspot-com-es201501la-mejor-forma-de-redistribuir-renta-html-comentarios-desde-la-justicia-social-o-si-se-quiere-desde-una-izquierda-razonable/

RD-Ley de segunda oportunidad

 

Fdo.: Dr. Pablo Guérez Tricarico

Ex Profesor de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid y del Colegio Universitario “Cardenal Cisneros”

Acreditado para Plazas de Profesorado universitario permanente por la Agencia de Calidad, Acreditación y Prospectiva de la Comunidad de Madrid (ACAP)

Miembro del Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad de la UAM (ICFS-UAM)

Colegiado ICAM 97901

Desempleado y demandante de empleo inscrito en el Servicio Público de Empleo de la Comunidad de Madrid desde el 28/7/2011. Razón: Universidad Autónoma de Madrid, Rectorado. Calle Einstein, no. 1, 28049 Madrid.

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Signed by: Pablo Guérez Tricarico, PhD

Ex Professor of Criminal Law of the Autonomous University of Madrid and of the Universitary School “Cardenal Cisneros”

Tenured as Professor of Criminal Law received by the Quality, Accreditation and Prospective Agency of the Region Madrid

Member of the Institute of Forensic Sciences and Security of the Autonomous University of Madrid (ICFS-UAM)

Referee of hon. Attorneys Council of Madrid n. 97901

Unemployed and seeking employment registered on the Public Employment Service of the Region Madrid since 28/7/2011. Reason: Autonomous University of Madrid, Rector. Einstein Street, n. 1, 28049 Madrid.

 

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Las migajas de la “ley de segunda oportunidad”. Una oportunidad histórica desaprovechada, by Pablo Guérez, PhD, with the exception of the image posted, is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.
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NOTA PARA MERCANTILISTAS y ECONOMISTAS “ORTODOXOS”: Esta página apoya la mayoría de los puntos programáticos del ideario de la Confederación de Partidos Pirata del Estado español (vid. http://confederacionpirata.org) y del movimiento European Pirates, todavía en fase de construcción y reconocimiento internacional (http://www.europeanpirates.net) y, en particular, los principios de cooperación y no competición.

La propiedad intelectual e industrial deben ser rediseñadas para que aprovechen a sus autores y a la comunidad, reduciendo el poder de los intermediarios. Al mismo tiempo, a título personal, considero, al más puro estilo Proudhon, que estas formas de propiedad -como todas las formas de propiedad privada-, tal y como se dan en el sistema económico capitalista actual, son, al menos en parte, un robo. En este sentido, la propiedad debe servir para aprovechar al ciudadano particular, pero también a la comunidad, cuyo conocimiento acumulado a través del trabajo colectivo ha inspirado la obra del autor.

NOTE TO COMMERCIAL LAWYERS and “ORTHODOX” ECONOMISTS: This page supports most programmatic points of the ideology of the Confederation of Spanish State Parties Pirate (vid http://confederacionpirata.org.) And European Pirates movement, still under construction and international recognition (http://www.europeanpirates.net), and in particular the principles of cooperation and not competition.

The intellectual property must be redesigned to benefit the authors and the community, reducing the power of intermediaries. At the same time, personally, I think, in the purest style Proudhon, that these forms of ownership, as all forms of private property, as given in the current capitalist economic system are, at least in part, a robbery. In this sense, the property should serve to benefit the private citizen, but also the community, whose knowledge accumulated through collective work has inspired the author’s work.

 

 

Interesantísimo artículo sobre la exclusión de trabajadores no tan jóvenes hipercualificados de los nuevos modelos de sistema productivo: ¿importa el sistema o la persona?

febrero 23, 2015 § Deja un comentario


 

A mis padres

No se hizo el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre (Mc 2, 27)

No podéis servir a Dios y al dinero (Lc 16, 13)

 

Enlace:

http://interesproductivo.blogspot.com.es/2015/02/el-arte-de-dirigir.html

Poco más que añadir. Las consideraciones sobre esta cuestión las he expuesto en múltiples entradas en este blog. Para los que “aterricen” por primera vez aquí, escribiré sólo un lacónico comentario sobre el reconocimiento laboral (el social lo voy a omitir por esta vez, pues podéis deducir mi pensamiento de la lectura de varias entradas anteriores sobre la situación de los desempleados calificados en España. Entre éstos, recomiendo la relectura de

http://pabloguerez.com/2014/05/22/los-parados-hipercualificados-una-nueva-forma-de-discapacidad/

Algunos estamos dispuestos a trabajar como “Seniors”, que es lo que somos, o para lo que nos hemos formado, aun aceptando sueldos para “Juniors”, aceptando con resignación cristiana nuestra santificación por el trabajo y la acción de la Divina Providencia que nos ha colocado -o a permitido que se nos colocara- en una situación tan triste según los criterios del mundo, pues el mundo adora al ídolo Dinero, pero que no lo es para nosotros, si no fuera porque a veces tenemos que llegar a componendas con el mundo. Así que no nos importa asumir la sobriedad de vida de un trabajo que nos asegure nuestro decoroso sustento sirviendo a la comunidad con los talentos que nos ha dado Nuestro Señor, a imitación de Aquél que, teniéndolo todo, se hizo pobre y quiso nacer humildemente, y pasar como hijo de un carpintero.

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