Message for US Citizens or lawfully-admitted permanent US residents ONLY: I am supporting Senator Rand to filibuster PATRIOT ACT and fight against NSA’s spying

mayo 28, 2015 § Deja un comentario


Sign your “STOP SPYING ON INNOCENT AMERICANS NOW” Petition

Whereas: Today, our Fourth Amendment, which protects Americans from government search and seizure unless there is probable cause of a crime, is under assault like never before; and

Whereas: This country fought a revolution over issues like generalized warrants, where soldiers would go from house to house, searching anything they liked; and

Whereas: This is a defining moment for our country; and

Whereas: Our elected officials are not above the law and Congress MUST reassert our Fourth Amendment protections against unreasonable search and seizure;

Therefore: I thank Senator Paul for his filibuster and will stand with him to stop the NSA’s illegal domestic spying.

God bless him and God bless the United States of America!

Pablo Guérez Tricarico, PhD, from Spain

Doctor of Law

@pabloguerez

 

http://randpaul.com/f/stop-nsa-spying-showdown-a?sr=rhf052815dta

 

NSA: Please stop spying us

mayo 20, 2015 § Deja un comentario


NSA_lawsuit   nSA-unchained  Stop spying

Short note only for US citizens only, under the definition of US citizen of the Patriot Act:

The vote on renewing the Patriot Act is this Friday, 5/22/2015, right before the clock runs out to do so. On Thursday at 7pm (local Washington D.C. time) as the sun sets, people are gathering all across the country to demand the Patriot Act expire. These 50 emergency vigils are the most important thing we can do right now to pull off any senator thinking that maybe it’s ok to renew the Patriot Act. Find one near you by clicking on the map, or contact us to add your event! End the Patriot Act this week, spread the word!

You have enough time, brother!

You can have mor info and suppot this cause via

https://www.endsurveillance.com/?protest=1&t=dXNlcmlkPTU1ODgyMjI0LGVtYWlsaWQ9OTc4NA%3D%3D#protest

Esta semana está a punto de expirar la polémica Patriot act aprobada poco después de los atentados del 11-S, y que vimo a autorizar ingerencias desproporcionadas del Gobierno Federal en los derechos civiles de los ciudadanos, entre otros, el espionaje de las comunicaciones informáticas a través de la casi todopoderosa NSA, en principio no autorizada para operar fuera de los Estados Unidos, la gris y peligrosa “Agencia Nacional de Inteligencia”. En el Congreso de los Estados Unidos se está debatiendo la renovación de la Patriot Act y la aprobación de una nueva ley de seguridad, con el políticamente correcto título de “USA Freedom Act”, que mantendría en vigor algunas secciones de la Patriot Act, si bien vendría a incorporar algunos congtroles democráticos y judiciales sobre la vigilancia informática. Sin embargo, la nueva ley, apoyada por un buen número de congresistas y senadores tanto demócratas como republicanos, resulta confusa en su redacción y no ofrece garantías suficientes de privacidad a los ciudadanos en el uso de la red para fines particulares. Tenési más información en la página de la Fight for the Future Foundation. Os dejo el enlace.

https://www.endsurveillance.com/?t=dXNlcmlkPTU1ODgyMjI0LGVtYWlsaWQ9OTc3MA==

Comentario

¿Deben el Gobierno Federal de los Estados Unidos o sus agencias “inteligencia” y de seguridad, como la NSA, poder vigililar toda nuestra red de comunicaciones, especialmente los ciudadanos de países aliados, a veces con la complicidad de los servicios de “inteligencia” locales como nuestro CNI? En caso de que la NSA, ¿debe ésta seguir manteniendo “puertas traseras” en todos los ordenadores, dispositivos informáticos, electrónicos o telemáticos, con la complicidad de las principales compañías de telecomunicaciones?

Este es el estado de la seguridad y la fase del estado policial en el que nos encontramos, con el pretexto de combatir el terrorismo y otros males que a menudo resultan ser de falsa bandera. Gran parte de la comunidad de internautas, entre los que me incluyo, dicen no a las intromisiones de la NSA en nuestros datos y comunicaciones, mucho más peligrosa que las realizadas por particulares.  Y es que la historia nos enseña que las mayores atrocidades contra los derechos civiles han sido cometidos por Estados o aparato de poder organizado. Si a mucha gente no le incomoda demasiado esta vigilancia orquestada por una sociedad cada vez más enferma y obsesionada con la consigna de la “seguridad” es simplemente porque “no somos importantes”. Pero a muchos de nosotros no nos gusta vivir en una “sociedad controlada”, tal como expresa en su lúcido ensayo de 1940 Horkheimer y Adorno “Dialéctica de la Ilustración”: una sociedad basada en los peores valores de la desigualdad, los cuales proceden a su vez, entre otros factores, de la influencia nefasta de la ética protestante y su rececpón en Norteamérica, de acuerdo con la tan criticada como verosímil tesis de Max Weber, como valores que conforman la sociedad y la idiosincrasia de los Estados Unidos, a pesar de los correctivos legales fruto de la mejor tradición ilustrada de la que surgió la Constitución de los Estados Unidos de América.

Y es que la Patriot Act, aprobada poco después de los atentados del 11-S, es contraria, según muchos juristas y jueces norteamericanos, a la letra y al espíritu de las enmiendas I y IV a la Constitución norteamericana, que consagran, respectivamente, la libertad de expresión y la protección de los ciudadanos frente a las intromisiones desproporcionadas de los poderes públicos en su esfera de privacidad.

A pesar de ello, la sociedad estadounidense actual está conformada por una combinación de lo peor de los valores procedentes de la llamada tradición “liberal o “capitalista”, como el culto al dinero y la reducción de la dimensión humana y espiritual del hombre a la iniciativa privada en el ámbito económico, reducción que es llevada a cabo de manera muy similar a la realizada históricamente por el marxismo , y lo peor de los valores procedentes de la tradición de pensamiento comunitarista o, como la denominara el filósofo Karl Popper, la tradición “enemiga de las sociedades abiertas” -donde encontramos la tradición comunitarista clásica y buena parte de la tradición socialista, como el marxismo ortodoxo y su evolución histórica en el bloque soviético y en Occidente-, como la necesidad de administrativización de la sociedad, que opera una reducción del hombre y sus posibilidades a meros hechos y cifras sin indicadores de riesgos contra los que “la comunidad” debe protegerse. Así, de acuerdo con la lógica perversa del sistema, cualquier “expresión de sentido” del individuo, por utilizar la terminología del famoso sociólogo alemán Niklas Luhmann para contrarrestar estos “valores” es contestadas contrafácticamente y brutalmente por los instrumentos del Poder.

Quiero concluir con un mensaje quizá algo naif para la NSA, el Gobierno Federal y para quienes verdaderamente nos gobiernan en la sombra: espiarnos a todos, señores, especialmente a los aliados de su país, no va a ayudaros a combatir el terrorismo internacional, ni a ninguno de los épicos objetivos que proclaman constantemente cualquiera de sus políticos. No se pueden matar moscas a cañonazos, y vosotros no tenéis tampoco capacidad para procesar adecuadamente la ingente cantidad de información que os llega. Si tenéis otros objetivos, no declarados, entonces, eso es otra historia.

Por Pablo Guérez Tricarico, PhD

Doctor en Derecho

@pabloguerez

Should the Federal Government of the United States or its agencies “intelligence” and security, like the NSA, be able to monitor all our communications network, especially those of the citizens of allied countries, sometimes with the complicity of the “intelligence” local as our CNI? Should NSA continue to maintain “back doors” on all computers, computer, electronic or telematic devices, with the complicity of the leading telecommunications companies?

This is the so-called State of Security and the actual phase of the “police state” in which we find ourselves, that have risen with the pretext of combating terrorism and other evils that are often being false flag. Much of the Internet community, including myself, say definitely NO to the interference of the NSA in our data and communications, far more dangerous than those made by individuals. History teaches us that the greatest atrocities against the civil rights have been committed by the States or by organized power apparatus. If many people do not bother too much this surveillance orchestrated by an increasingly sick and obsessed with the slogan of “security” society is simply because “we are not important”. But many of us do not like living in an “administrated society”, as expressed in their lucid 1940’s essay Horkheimer and Adorno “Dialectic of Enlightenment”: a society based on the worst values ​​of inequality, which in turn come from, among others factors, from the harmful influence of the Protestant ethic and its reception in North America, according to the much-criticized as credible Max Weber, as values ​​that make up society and the idiosyncrasies of the United States, despite the legal remedies that offered the the best tradition of the Enlightenment, that were tuned into the law since the Constitution of the United States of America emerged.

And the Patriot Act, passed shortly after the 9/11 attacks, is contrary, according to many American jurists and judges, the letter and the spirit of the first and fourth amendments to the US Constitution, which enshrined, respectively, freedom of speach and the protection of citizens against the disproportionate interference of public authorities in their sphere of privacy.

However, the current American society is made up of a combination of the worst of the values proceeding ​​from the “liberal or” capitalist “tradition, as the worship of money and reducing the human and spiritual dimension of man to the private initiative in the economic sphere -reduction is carried out similar to the one held historically by Marxism way-, and worst of the values proceeding from the tradition of communitarian thinking or, as renamed it the philosopher Karl Popper, tradition “enemies of open societies”, where we find the classical communitarian tradition and much of the socialist tradition, as orthodox Marxism and its historical evolution in the Soviet bloc and the West, as the need for administrationalisation of society that operates a reduction of man and his possibilities to mere facts and figures with risk indicators against which “community” should be protected. Thus, according to the perverse logic of the system, any “expression of meaning” of the individual, to use the terminology of the famous German sociologist Niklas Luhmann to contest these “values” is answered counterfactually and brutally by the instruments of Power.

I will conclude with a message perhaps somewhat naive to the NSA, the Federal Government and those we truly govern in the shadow: spy on us all, gentlemen, especially the allies of your country, it will not help you to combat international terrorism, or any epic aims to constantly proclaim any of your politicians. The enormous “big data” you achive to accumulate can be not properly understand, and you also not have capacity to properly process the vast amount of information that comes to you. If you have other goals, not declared, then that’s another story.

By Pablo Guérez Tricarico, PhD

Doctor of Law

@pabloguerez

TISA: El nuevo Tratado secreto del nuevo orden mundial.

junio 23, 2014 § 1 comentario


TISA: El nuevo Tratado secreto del nuevo orden mundial.

¿Será verdad? No me extrañaría. Mis lectores saben que nunca he sido muy partidario del conspiracionismo ni del sensacionalismo baratos, aunque sí de la curiosidad científica e investigadora, de la prensa crítica e independiente y de determinados contenidos que, por su recurrencia, parecen tener al menos cierta verosimilitud, anunciados por los partidarios de la inminente llegada de un distópico “nuevo orden mundial”, sostenido por opacas instituciones como el Club Bilderberg y de sus opciones ideológicas a favor de la desregulación financiera. La coyuntura actual de crisis internacional y de situación de “guerra económica”, dominada por la hegemonía cultural del pensamiento único, hace plausible la firma de un tratado de este estilo. No se trata sino de seguir la línea ultraliberal de los instrumentos internacionales de “liberalización del comercio” tipo GATT, OMC, en favor no sólo de sustraer el control del comercio internacional de las grandes corporaciones a los organismos democráticos de los Estados o a organismos políticos supranacionales de integración regional -como la Unión Europea- o mundial -como Naciones Unidas-, con cierta legitimidad democrática o moral, siquiera “representativa” o indirecta, sino al propio Derecho y a los Tribunales tradicionales de los Estados-Nación, entregando las disputas que genere el “autocontrol” del comercio mundial corporativo a la ya existente lex mercatoria -el Derecho mercantil transnacional de facto aplicado por las grandes corporaciones no sólo en sus relaciones, sino en las relaciones con los Estados, de manera similar a lo que las entidades  financieras aplican a sus ciudadanos con sus contratos de adhesión, algunos de ellos contrarios a la legislación vigente,  y que sin embago son dados por válidos por la práctica judicial y arbitral de los Estados constitucionales- y a instituciones arbitrales patentemente antidemocráticas. La evolución del poder de las grandes corporaciones y el debilitamiento de los Estados-Nación, de las organizaciones supranacionales clásicas y de su control democrático por parte los ciudadanos es un hecho patente, y no es de extrañar que conduzca a escenarios como los que se pueden presentar tras la firma del Tratado mencionado; de acuerdo con lo afirmado anteriormente sobre el poder de las corporaciones y de la lex mercatoria, así como con las constantes demandas de “flexibilidad” y desregulación económica que las corporaciones dirigen a los Gobiernos, con el Tratado la situación de preeminencia de aquéllas que se da en la actualidad de facto pasaría a una situación de iure, que comprometería, a mi modo de ver, la propia concepción del  Derecho positivo, tanto nacional como internacional. Éste pasaría de ser la expresión jurídica -en forma de un sistema de premisas y argumentos estandarizados- de una voluntad política muy influida por las élites económicas (lo que es el Derecho en la actualidad,  a mi juicio), a la expresión directa de la voluntad económica corporativa, sin legitimidad de ningún tipo, al menos desde mis principios de filosofía moral y política, que coinciden con la tradición política democráctica occidental basada en la idea -hoy ficción- del contrato social.

La información que posteo en el  enlace de arriba ha sido contrastada con otras fuentes de periodismo “no oficialista”, incluyendo un artículo aparecido la semana pasada en el periódico francés Le Monde Diplomatique del 20 de junio, sobre la firma secreta de un Gran Tratado Transatlántico. Por si alguien tuviera dudas al respecto, os dejo el enlace de su edición digital: http://www.monde-diplomatique.fr/dossier/GMT. Dios nos salve del triunfo del llamado “nuevo orden mundial” y del renacimiento del becerro de oro, si es que existe tal y como lo conciben los partidarios de las teorías conspiracionistas que vienen alertando sobre el mismo desde los inicios del siglo pasado. O tal vez estemos ahora ante los últimos tiempos de la Historia de la Humanidad, pero de verdad, no como dijera Fukuyama; es decir, y aunque me tachen de loco, los tiempos preconizados por el Apocalipsis: la llegada de la bestia -que es un poder político, según una buena exégesis neotestamentaria-, en cuya cabeza estaría el Anticristo -un personaje político contrario a todos los valores representados por la Cristiandad- y todos los males anunciados por el último Libro de la Biblia. Aunque los cristianos sabemos que al final la historia acaba bien, para aquellos que no se doblegan a las servidumbres del mundo, representado hoy por la tiranía del dios Dinero legitimado por el pensamiento único de la economía oficial, convertida en ciencia omnicomprensiva y explicativa del todo.

En cualquier caso, vosotros juzgaréis. Pero por mi parte, que Dios nos pille confesados.

 

Fdo./Signed by: Pablo Guérez, PhD

@pabloguerez

 

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