NSA: Please stop spying us

mayo 20, 2015 § Deja un comentario


NSA_lawsuit   nSA-unchained  Stop spying

Short note only for US citizens only, under the definition of US citizen of the Patriot Act:

The vote on renewing the Patriot Act is this Friday, 5/22/2015, right before the clock runs out to do so. On Thursday at 7pm (local Washington D.C. time) as the sun sets, people are gathering all across the country to demand the Patriot Act expire. These 50 emergency vigils are the most important thing we can do right now to pull off any senator thinking that maybe it’s ok to renew the Patriot Act. Find one near you by clicking on the map, or contact us to add your event! End the Patriot Act this week, spread the word!

You have enough time, brother!

You can have mor info and suppot this cause via

https://www.endsurveillance.com/?protest=1&t=dXNlcmlkPTU1ODgyMjI0LGVtYWlsaWQ9OTc4NA%3D%3D#protest

Esta semana está a punto de expirar la polémica Patriot act aprobada poco después de los atentados del 11-S, y que vimo a autorizar ingerencias desproporcionadas del Gobierno Federal en los derechos civiles de los ciudadanos, entre otros, el espionaje de las comunicaciones informáticas a través de la casi todopoderosa NSA, en principio no autorizada para operar fuera de los Estados Unidos, la gris y peligrosa “Agencia Nacional de Inteligencia”. En el Congreso de los Estados Unidos se está debatiendo la renovación de la Patriot Act y la aprobación de una nueva ley de seguridad, con el políticamente correcto título de “USA Freedom Act”, que mantendría en vigor algunas secciones de la Patriot Act, si bien vendría a incorporar algunos congtroles democráticos y judiciales sobre la vigilancia informática. Sin embargo, la nueva ley, apoyada por un buen número de congresistas y senadores tanto demócratas como republicanos, resulta confusa en su redacción y no ofrece garantías suficientes de privacidad a los ciudadanos en el uso de la red para fines particulares. Tenési más información en la página de la Fight for the Future Foundation. Os dejo el enlace.

https://www.endsurveillance.com/?t=dXNlcmlkPTU1ODgyMjI0LGVtYWlsaWQ9OTc3MA==

Comentario

¿Deben el Gobierno Federal de los Estados Unidos o sus agencias “inteligencia” y de seguridad, como la NSA, poder vigililar toda nuestra red de comunicaciones, especialmente los ciudadanos de países aliados, a veces con la complicidad de los servicios de “inteligencia” locales como nuestro CNI? En caso de que la NSA, ¿debe ésta seguir manteniendo “puertas traseras” en todos los ordenadores, dispositivos informáticos, electrónicos o telemáticos, con la complicidad de las principales compañías de telecomunicaciones?

Este es el estado de la seguridad y la fase del estado policial en el que nos encontramos, con el pretexto de combatir el terrorismo y otros males que a menudo resultan ser de falsa bandera. Gran parte de la comunidad de internautas, entre los que me incluyo, dicen no a las intromisiones de la NSA en nuestros datos y comunicaciones, mucho más peligrosa que las realizadas por particulares.  Y es que la historia nos enseña que las mayores atrocidades contra los derechos civiles han sido cometidos por Estados o aparato de poder organizado. Si a mucha gente no le incomoda demasiado esta vigilancia orquestada por una sociedad cada vez más enferma y obsesionada con la consigna de la “seguridad” es simplemente porque “no somos importantes”. Pero a muchos de nosotros no nos gusta vivir en una “sociedad controlada”, tal como expresa en su lúcido ensayo de 1940 Horkheimer y Adorno “Dialéctica de la Ilustración”: una sociedad basada en los peores valores de la desigualdad, los cuales proceden a su vez, entre otros factores, de la influencia nefasta de la ética protestante y su rececpón en Norteamérica, de acuerdo con la tan criticada como verosímil tesis de Max Weber, como valores que conforman la sociedad y la idiosincrasia de los Estados Unidos, a pesar de los correctivos legales fruto de la mejor tradición ilustrada de la que surgió la Constitución de los Estados Unidos de América.

Y es que la Patriot Act, aprobada poco después de los atentados del 11-S, es contraria, según muchos juristas y jueces norteamericanos, a la letra y al espíritu de las enmiendas I y IV a la Constitución norteamericana, que consagran, respectivamente, la libertad de expresión y la protección de los ciudadanos frente a las intromisiones desproporcionadas de los poderes públicos en su esfera de privacidad.

A pesar de ello, la sociedad estadounidense actual está conformada por una combinación de lo peor de los valores procedentes de la llamada tradición “liberal o “capitalista”, como el culto al dinero y la reducción de la dimensión humana y espiritual del hombre a la iniciativa privada en el ámbito económico, reducción que es llevada a cabo de manera muy similar a la realizada históricamente por el marxismo , y lo peor de los valores procedentes de la tradición de pensamiento comunitarista o, como la denominara el filósofo Karl Popper, la tradición “enemiga de las sociedades abiertas” -donde encontramos la tradición comunitarista clásica y buena parte de la tradición socialista, como el marxismo ortodoxo y su evolución histórica en el bloque soviético y en Occidente-, como la necesidad de administrativización de la sociedad, que opera una reducción del hombre y sus posibilidades a meros hechos y cifras sin indicadores de riesgos contra los que “la comunidad” debe protegerse. Así, de acuerdo con la lógica perversa del sistema, cualquier “expresión de sentido” del individuo, por utilizar la terminología del famoso sociólogo alemán Niklas Luhmann para contrarrestar estos “valores” es contestadas contrafácticamente y brutalmente por los instrumentos del Poder.

Quiero concluir con un mensaje quizá algo naif para la NSA, el Gobierno Federal y para quienes verdaderamente nos gobiernan en la sombra: espiarnos a todos, señores, especialmente a los aliados de su país, no va a ayudaros a combatir el terrorismo internacional, ni a ninguno de los épicos objetivos que proclaman constantemente cualquiera de sus políticos. No se pueden matar moscas a cañonazos, y vosotros no tenéis tampoco capacidad para procesar adecuadamente la ingente cantidad de información que os llega. Si tenéis otros objetivos, no declarados, entonces, eso es otra historia.

Por Pablo Guérez Tricarico, PhD

Doctor en Derecho

@pabloguerez

Should the Federal Government of the United States or its agencies “intelligence” and security, like the NSA, be able to monitor all our communications network, especially those of the citizens of allied countries, sometimes with the complicity of the “intelligence” local as our CNI? Should NSA continue to maintain “back doors” on all computers, computer, electronic or telematic devices, with the complicity of the leading telecommunications companies?

This is the so-called State of Security and the actual phase of the “police state” in which we find ourselves, that have risen with the pretext of combating terrorism and other evils that are often being false flag. Much of the Internet community, including myself, say definitely NO to the interference of the NSA in our data and communications, far more dangerous than those made by individuals. History teaches us that the greatest atrocities against the civil rights have been committed by the States or by organized power apparatus. If many people do not bother too much this surveillance orchestrated by an increasingly sick and obsessed with the slogan of “security” society is simply because “we are not important”. But many of us do not like living in an “administrated society”, as expressed in their lucid 1940’s essay Horkheimer and Adorno “Dialectic of Enlightenment”: a society based on the worst values ​​of inequality, which in turn come from, among others factors, from the harmful influence of the Protestant ethic and its reception in North America, according to the much-criticized as credible Max Weber, as values ​​that make up society and the idiosyncrasies of the United States, despite the legal remedies that offered the the best tradition of the Enlightenment, that were tuned into the law since the Constitution of the United States of America emerged.

And the Patriot Act, passed shortly after the 9/11 attacks, is contrary, according to many American jurists and judges, the letter and the spirit of the first and fourth amendments to the US Constitution, which enshrined, respectively, freedom of speach and the protection of citizens against the disproportionate interference of public authorities in their sphere of privacy.

However, the current American society is made up of a combination of the worst of the values proceeding ​​from the “liberal or” capitalist “tradition, as the worship of money and reducing the human and spiritual dimension of man to the private initiative in the economic sphere -reduction is carried out similar to the one held historically by Marxism way-, and worst of the values proceeding from the tradition of communitarian thinking or, as renamed it the philosopher Karl Popper, tradition “enemies of open societies”, where we find the classical communitarian tradition and much of the socialist tradition, as orthodox Marxism and its historical evolution in the Soviet bloc and the West, as the need for administrationalisation of society that operates a reduction of man and his possibilities to mere facts and figures with risk indicators against which “community” should be protected. Thus, according to the perverse logic of the system, any “expression of meaning” of the individual, to use the terminology of the famous German sociologist Niklas Luhmann to contest these “values” is answered counterfactually and brutally by the instruments of Power.

I will conclude with a message perhaps somewhat naive to the NSA, the Federal Government and those we truly govern in the shadow: spy on us all, gentlemen, especially the allies of your country, it will not help you to combat international terrorism, or any epic aims to constantly proclaim any of your politicians. The enormous “big data” you achive to accumulate can be not properly understand, and you also not have capacity to properly process the vast amount of information that comes to you. If you have other goals, not declared, then that’s another story.

By Pablo Guérez Tricarico, PhD

Doctor of Law

@pabloguerez

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NO A LA LEY MORDAZA: ¡AÚN ESTAMOS A TIEMPO!

diciembre 10, 2014 § 2 comentarios


Sobre el contenido de la “Ley Mordaza”, o nueva “Ley de Seguridad Ciudadana” vid., entre otros, la información más reciente dada vía http://www.publico.es/533426/el-pp-impone-la-ley-mordaza

 

La Ley Mordaza  Multa  boton+No+LM

 

En el Día internacional de los Derechos Humanos, en el que se conmemora el 66 aniversario de la aprobación por la Asamblea General de Naciones Unidas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, documento entendido hoy como de “ius cogens” universal, en cuanto expresa el sentir compartido y la “opinio iuris” de la comunidad internacional en materia de Derecho internacional humanitario, el partido en el Gobierno se prepara para nuevos recortes. Esta vez, nos quita ya los derechos económicos y sociales, que ya nos ha quitado, sino que la nueva Ley afectará de manera muy directa a los derechos “fundamentales”, “burgueses”, “formales”: a los derechos llamados “de la primera generación”, entre los que se encuentran los derechos a la libertad de expresión y manifestación. Si estás de acuerdo con el contenido, firma la propuesta en https://secure.avaaz.org/es/ley_mordaza_rb/?abqTMib o en cualquier otra página web contra dicha Ley. NO AL ESTADO DE LA SEGURIDAD. SÍ AL ESTADO DE DERECHO.

Saludos cordiales,

Fdo. Dr. Pablo Guérez Tricarico. Ex Profesor de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid y del Colegio Universitario “Cardenal Cisneros”.

 

Who are the enemies of Pope Francis? Vatican increases security measures due to ISIS Terror. Meanwhile, the Church needs urgently a new “aggiornamento” to boost its credibility

septiembre 20, 2014 § Deja un comentario


http://www.iltempo.it/esteri/2014/09/20/l-isis-minaccia-il-vaticano-controlli-raddoppiati-a-s-pietro-1.1312658

 

To Evil’s victory, it is enough that the good people do not make nothing (Burke)

Siembra vientos y recogerás tempestades (Proverbio anónimo)

 

Scrivo questo post, preoccupato per la vita e l’ integrità di uno dei migliori Papi che Dio ci ha dato negli ultimi cento anni, in lingua italiana, perché è la lingua ufficiale, assieme al latino, della Santa Sede, in considerazioni ai miei seguitori dall’ Italia, credenti e non credenti, e perché credo possa essere seguito anche dallo spagnoloparlante colto.

Coloro che vorranno trovare in questo post una ferma condanna al terrorismo islamico non la troveranno. Non perché io non condanni la crudele follia dell’ ISIS, alimentata in buona parte da una politica estera degli Stati Uniti imperalista a ancora basata sulla logica del Far West, ma perché questa condanna sta essendo utilizzata da lobbies conservatori per difendere qualsiasi mezzo di lotta contro il terrorismo. Sicuramente una política piú comprensiva con la situazione del popolo palestinese, basata sull’ intesa, l’ accordo diplomatico con il legittimo Stato di Israele e una politica chiara di investimento per l’ educazione e per la coesistenza pacifica nel rispetto alla diversità non avrebbero reso il terreno cosí facile alla semina dell’ odio che scaturisce dalla paura e dalla incomprensione della cosiddetta “societá internazionale civilizzata”, e da una Europa immatura la cui política estera sembra essere ancora irremissibilmente legata alla logica della guerra fredda, nella quale la “sinistra” equivale ad appoggio incondizionale al popolo palestinese, anche ai terroristi, e “destra” equivale ad appoggio internazionale allo Stato d’ Israele, anche al suo terrorismo di Stato. Mentre i “pseudointelletuali” europei si dibattono ancora su tali termini, a maggior gloria dei loro leader politici o giornalistici, molti siamo stanchi della politizzazione, nel peggior senso del termine, e nel liguaggio piú oscuro, basso e interessato, di ciò che è una vera e propia catastrofe umanitaria in Medio Oriente, alimentata dal circolo dell’ odio tra estremisti sionisti e fondamentalisti islamici di Hammas. In questo contesto viene fuori lo Stato Islamico, assieme alle declarazioni degli screditati leader iracheni e iraniani, i quali, como i leader dell’ Arabia Saudita, per contentare a tutti, e soprattutto il loro alleato supremo, il Governo Federale degli Stati Uniti di Norteamerica, con il Presidente Obama in testa, colpevole, como egli stesso ha riconosciuto, di tortura. La situazione è prebellica a livello mondiale, e gli atteggiamenti sia dal lato del “mondo libero”, sia dal lato islamico non sembrano troppo pacifici. Siamo, como ha detto il Papa, in una situazione di guerra mondiale “a pezzetti” (a trocitos). Adesso pare che –secondo fonti giornalistiche all’ uso, e quindi, che meritano la stessa credibilità dei leader o del pensiero unico degli Stati ai quali servono, sarebbe il Papa sotto il punto di mira degli islamisti. Propio la figura internazionale che piú ha pregato per la pace, che piú ha denunciato che un mondo dominato dalle regole del mercato e dalla volontá dell’ Occidente non è sostenibile né giusto, che bisogna trovare una soluzione per la pace in Oriente Medio che non passi per negare la giustizia che legittimamente appartiene sia a israeliani sia a palestinesi. Forse è vero, ma queste minacce, come si usa dire colloquialmente, non me la contano giusta. Se fosse stato Obama ad essere stato minacciato sarebbe stata una cosa diversa. E forse, ma dico soltanto forse, non è stato cosí perché anche egli ha deluso una buona parte del suo elettorato e si è messo da parte del “conservative law and order”. Una volta piú, le oscure e criminali agenzie di sicurezza degli Stati Uniti, la NSA, la CIA, hanno fatto quello che hanno voluto, alimentando l’ isteria collettiva cui é tanto ricettiva la popolazione media americana ed hanno colpito anche l’ integrità del Presidente eletto dal popolo, e che dovrebbe governare per il popolo. Cinquanta anni fa, in un discorso tenuto dal suo compagno di partito il Presidente J. F. K., ucciso in strane circostanze, gli assistenti alla conferenza tenutasi  all’ Università di Columbia, D.C. con occasione dell’ apertura dell’ anno accademico, ascoltarono como il loro Presidente cattolico, dopo aver messo fine a quella che fu forse la crisi piú grave della Storia dell’ uomo sulla terra, poiché potrebbe aver portato l’ Umanità intera alla distruzione nucleare, dichiarava di non volere una “pax americana” basata sulla assoluta egemonia degli Stati Uniti, ma di una vera pace nell’ interesse comuni di tutti i popoli e di tutti gli Stati, compresa l’ Unione Sovietica, “because everybody  live in the same planet, everybody breath the same air, everyone take care of the future of their children and, at least, everybody are mortals”.

La fiducia nella Provvidenza e nella presenza di Cristo risorto, assieme al Suo spirito, è la miglior sicurezza per il Papa, a guida della sua Santa Chiesa. Noi preghiamo a lungo il Papa, affinché non venga sconfitto dai suoi nemici sia interni sia esterni, ed affinché Dio muova i loro cuori nella direzione dell’ Amore. Nemici del Papa non appartengo soltanto a movimenti fondamentalisti islamici como lo Stato Islamico, ma ce ne sono anche dentro la Chiesa Cattolica. Coloro che disprezzano il Papa e la sua attività volta ad avvicinare la Chiesa ai poveri, ai disperati, agli emarginati di questo mondo, e lo fanno sotto le vecchie insegne di una Chiesa imperiale malintesa, basata sull’ ornato, la condiscendeza o la collaborazione, attiva od omissiva, con il potere civile, non fanno altro che ostacolizzare la lavore di evangelizzazione affidata dallo Spirito Santo al legittimo successore di San Pietro. Questi, tanto affetti all’ autorità come concetto, disprezzano l’ autorità concreta di colui che incarna nel momento presente il potere delle chiavi affidato da Gesú stesso alla Sua Chiesa, cuando non conviene loro. Per no contare i numerosi gruppi settari norteamericani che costituiscono la base sociológica di una buona parte dell’ elettorato del Partito Repubblicano. Fra di loro ci sono i lefrebviani presumibilmente “reabilitati” da Benedtto XVI, i tridentini preconciliari e molte settte e persone paranoiche che vedono nella Chiesa soltanto un cumulo di riti e liturgie senza Spirito, senza condivisione con il prossimo e senza il messaggio autentico di Gesú, il Quale, essendo il piú grande ed innocente, si abassò e fu contato fra i peccatori proprio per la nostra salvezza. Ma noi, che siamo tutti peccatori, compresi quelli che non riconoscono il loro peccato in nome di una presumibile condizione di “cittadini di legge ed ordine” dobbiamo seguire il messaggio di umiltà che scaturisce da una lettura sincera, anche la piú semplice, del Vangelo, il cui seguimento si manifesta otre che nella preghiera, negli atti di Misericordia, anche corporali, per il prossimo, come ci ricordava il Vangelo sulle beatitudini della Messa di prima di ieri, venerdí 19 settembre del 2014.

Sono dell’ opinione che il Vaticano debba conservare il suo potere temporale guadagnato storicamente attraverso giusti titoli di proprietà. cosí como il suo particolare status giuridico internazionale. Ma i beni e i poteri temporali della Chiesa devono essere intesi soltanto como servizio alla comunità umana, dove la Chiesa debe svolgere la sua opera di evangelizzazione attraverso la preghiera, i testimoni di fede, la sua presenza sacramentale, ma anche mediante l’ aiuto e il sostegno temporale. Soltanto attraverso le Missioni Pontificie arrivano ai paesi piú poveri miliardi di euro che contruiscono non soltanto alla costruzione di chiese, ma anche a promuovere la justizia sociale e la carità nei territorio piú poveri della terra, laddove né gli Stati, né gli organismo intermedi, né le NPO, né la propria Croce Rossa, riescono a paliare la situazione di miseria estrema patita dalla popolazione. E lá ci vuole un aiuto massivo proveniente proprio dalla Chiesa come portatrice di un messaggio di speranza ragionevole. Non si può -oppure é molto meno effettivo- parlare di Gesú e delle beatitudine, o degli atti di Misericordia corporali cui si riferisce Nostro Signore in Mt 27, per esempio, senza offrire a chi è estenuato dalla fame da intere settimane un pezzo di pane, acqua, e tutti i beni necessari per il suo decoroso sostegno. Proprio su questo punto, ed anche a rischio di essere malinterpretato, oggi piú che mai la Chiesa cattolica debe avere un patrimonio economico e un potere temporale e diplomatico il quale, seppur sui generis, le consenta di arrivare là dove l’ azione degli Stati e delle NGU non arrivano, e le consenta pure di mediare, como storicamente ha sempre saputo fare, nelle controversie fra gli Stati allo scopo di raggiungere fini condivisi da tutta la comunità internazionale, come la justizia, la pace, o la lotta contro la miseria. Oggi piú che mai, la Chiesa Cattolica è investita da una auctoritas e da una opinio iuris riconosciuta informalmente dalla comunitá internazionale che le può consentire una collaborazione piú efficace con le autoritá civil nel conseguimento degli obiettivi di rendere migliore il mondo. Il crollo delle ideologie e la palese menzogna sulla quale sono edificati gli Stati moderni -il potere del popolo- sono ormai noti a tutti: chi comanda sono i poteri finanziari, indipendenti dagli Stati, sottratti ai loro classici poteri “formali” e ai quali gli Stati, soprattutto quelli occidentali, di tradizione cristina, rendono colto. Sono, in parole del propio Pontefice, le “economie idolatriche” quelle che rendono il mundo. Esse sequestrano oggi sorta di potere minimamente democratico, onde per molti di noi hanno perso quella legittimità di origine proclamata dai classici e che fondava l’ autorità democratica del potere civile proprio nel contratto sociale. In questa situazione, nella quale il potere civile -comprese le Nazioni Unite e, soprattutto, le istituzioni di Bretton Woods, non avrebbe nessuna autorità -legittima, si intende- “se non fosse stata loro concessa dall’ alto” (cfr. Gn 19, 11), soltanto una instituzione como la Chiesa Cattolica, nella misura in cui esprima la sua particolare autorevolezza mondiale nel linguaggio e nelle forme dell’ autenticità, e non dell’ imposizione, una istituzione aperta al dialogo ecumenico e al dialogo con il potere civile, sia esso formalmente democratico o non democratico, una Chiesa amministratrice dei beni di questo mondo ma che non é del mondo –una Chiesa che, pur non essendo del modo, deve agire in questo mondo, perché fu in questo mondo, con tutto il suo peccato e la sua miseria, per il quale morí Nostro Signore-, non può disintendersi della sofferenza materiale della gente. Eppure, non dobbiamo confonde la Chiesa con il Regno di Dio: la Chiesa è pur sempre uno strumento, preziosissimo, attraverso la quale si manifesta l’ azione di Gesù e dello Spirito Santo, di tutta la Trinità, nel mondo, attraverso la preghiera, le opere di misericordia, e, soprattuto e in maniera fondamentale, per volontà expressa di Gesucristo, attraverso il miracolo della sua sacramentalità. A questo punto… come sostenere al contempo la neccessità di una Chiesa povera, non soltanto ni Spirito, ma anche nel materiale, e del potere temporale della Chiesa? Nella linea sostenuta da vari teologi del Novecento, con particolare sensibilità sociale, ciò è possibile se i responsabili dell’ amministrazione vaticana e di tutti gli istituti cattolici praticano il distacco tra la volontà di possedere e il fatto di possedere, nel nome dei valori che essi vogliono e devono perseguire: che la ricchezza della Chiesa Cattolica serva come strumento o come destino finale per lenire la sofferenza del prossimo, sia materiale sia spirituale. La pratica del distacco, comune a tante religioni attuali e scomparse sulla terra, è stata practicata da molte persone di buona volontà, cristiani oppure di altre religioni, i quali, non hanno semplicemente lasciato tutto a i poveri, ma si sono riservati la amministrazione anche durante anni, creando fondazioni, monti di pietà ed altri istituti benefici. Ma ad una condizione: essi hanno cambiato radicalmente il loro rapporto funzionale fra le proprie ricchezze (l’ avere) e la percezione del proprio io. Come esempio del fatto di un tale atteggiamento può essere riscontrato in altre religioni millenare, nel tardo buddismo, il ramo meno rigoristico del Buddismo scolastico, raprresentato dalla Bhagavad-Gita, non richiede la rinuncia al mondo, a se stessi e ai beni temporali -como nemmeno una tale richiesta è pienamente soddisfatta del proprio Buddha e da molti suoi autorevoli discepoli-, ma si accontenta con il mandato di trasformare  in sacrificio le proprie azioni, rinunciando ai loro frutti -che vanno cosí a beneficiare gli atri o Dio-, rompendo in questo modo la ruota karmica del pensiero indiano responsabile della schiavitú operata da noi stessi e dalla interminabile catena di azioni-conseguenze que determineranno, a sua volta, il ciclo delle reincarnazioni. Invece, sacrificando i frutti (buoni, si intende) delle proprie azioni l’ uomo si libera da una delle cause del dolore che lo lega a questo mondo, l’ ansia di possedere, e puó giungere, senza necessità di grandi processi meditativi o ascetici, alla “liberazione”.

Ora, tornando al cristianesimo e alla Chiesa Cattolica, possiamo ritrovare elementi comuni di queste idee, le quali devono ovviamente essere contestualizzate, nel comportamento di grandi santi e sante della Chiesa. Mi piacerebbe avere un dialogo con Giovanni Papini su questo punto, piché egli fu molto duro sulla questione della accumulazione delle ricchezze da parte della Chiesa, ma si dichiaró anche “medievale” (cfr. La scala di Giacobbe). Tornando al punto di partenza, credo sinceramente che siamo entrati in una nuova era dal punto di vista político ed economico, ma non alla leggera o “light”, como sostengono i raprresentanti dei cerchi new age, ma proprio pero la assenza di un potere civile forte che ha caratterizzato sia l’ Antichitá (l ‘ Impero), sia l’ Etá moderna e parte di quella contemporánea, al meno fino alla comparsa della cosiddetta “postmodernità”. Le istituzioni piú politiche delle Nazione Unite -e con questa precisione voglio mettere a salvo da questa analisi critica le principali istituzioni della “famiglia” delle NU, quali la FAO, l’ UNESCO, l’ UNCTAD, l’ ACNUR, l’ OMS e molte altre, che svolgono una importantissima funzione di “coscienza critica” della comunità internazione- non valgono piú, rispecchiano ancora i vecchi rancori della Guerra Fredda. E accanto all’ ONU istituzioni che dovrebbero reggere con giustizia i rapporti economici e finanziari fra le Nazioni per migliorare le condizioni di vita delle persone, non fanno altro che servire gli interessi delle grandi corporazioni economiche e finanziarie multinazionali. In questo contesto internazione, l’ attività istituzionale della Chiesa Cattolica può essere efficace se si fonda sull’ apertura alla società internazionale, soprattuto ai paesi piú poveri, e tende loro la mano, como oggi ha espresso il Presidente dell’ Albania al Papa. Ma é soltanto nel Vangelo di Gesù dove la Chiesa debe ritrovare continuamente la forza che viene dall’ Alto e che le da la sua indistinguibile autorevolezza, nel senso di autenticità. E da questa Fonte senza fine la Chiesa debe saper portare, anche institucionalmente, oltre al messaggio evangelico di speranza nella nuova vita regalataci da Gesú, l’ esempio della sua prassi concreta attraverso le opere di beneficenza, protezione e rifugio. Anche facendo valere la sua riconosciuta autorità internazionale come Santa Sede, sapendo che é sempre assistita dallo Spirito Santo secondo la promessa di Gesú, e mettendo a lavorare tutte le sue forze umane, materiali, istituzionali, giuridiche, mediatrici e diplomatiche al servizio di tutti gli uomini, specialmente dei piú deboli ed emarginati della Terra. Affinché loro possano sentirsi assistiti dalla comunità di vita che è la Chiesa e, dinanzi al mondo, possano anche mettersi a rifugio, come si diceva anticamente, “in sacro”, dove nessuna autorità umana né nessun potere civile oserrebbe toccarlo, perché sono i figli prediletti di Dio, coloro che sono stati rifiutati, per azione o per omissione colposa, dalla nostra società ipocrita. Come lo furono gli ebrei e gli altri  uonini, donne e bambini perseguitati dal nazismo e dal comunismo in molte Chiese, anche con l’ aiuto -oggi dimenticato- di molti paesi neutrali o non belligeranti.

Preghiamo dunque per il Papa. Affinché egli sappia gestire con umiltà, saggezza, intelligenza e lungimiranza, assistito dallo Spirito Santo, il Tesoro che gli è stato affidato da Gesú: la Santa Chiesa Cattolica. Perché sappiamo che le porte dell’ inferno non prevalebunt. Cristus vincit, Cristus regnat, Cristus imperat. Benedicat omnes gentes omnipotens Deus. Amen.

 

Madrid, a 21 settembre del 2014, Festività di San Matteo Apostolo ed Evangelista

 

Per: Dott. ric. Pablo Guérez Tricarico

Signed by.: Pablo Guérez Tricarico, PhD

 

I. H. S.

A. M. D. G.

 

La plaza San Pedro ha reforzado las medidas de seguridad.
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Who are the enemies of Pope Francis? Vatican increases security measures due to ISIS Terror. Meanwhile, the Church needs urgently a new “aggiornamento” to boost its credibility by Pablo Guérez Tricarico, PhD is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.

¿Es posible conciliar la planificación de nuestra vida con la confianza en la Providencia divina? Especial referencia al trabajo en la situación de CRISIS actual, a la luz del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia.

julio 28, 2014 § Deja un comentario


A mi padre

 

http://es.catholic.net/escritoresactuales/854/1702/articulo.php?id=39646&msj=2&msj=1

 

Comentario:

 

El enlace que acabo de postear, publicado por Pioneros de Schoenstatt, movimiento católico que me merece el mayor de los respetos, realiza una breve exégesis del conocido y precioso mensaje de confianza en la Providencia contenido de Mt 6,24-34, sobre los pájaros del cielo y los lirios del campo. Intenta conciliar la confianza en la Providencia con nuestra necesidad humana de previsión y seguridad. Sin embargo, desde mi punto de vista el artículo “se queda corto” y no convence, a mi juicio. Y se queda corto precisamente desde el lado “providencialista”. La posibilidad conciliadora entre confianza en la providencia yy planificación de nuestras vidas, que sostiene el artículo posteado, resulta hoy, por la “certeza de la inseguridad” en la que se basan las sociedades aun de los países más desarrollados, no guarda relación directa con otros pasajes del Evangelio. En particular, con la condena de Jesús de la acumulación de riquezas -que no es equiparable al ahorro-, así como con otros pasajes neotestamentarios que recuerdan la sabiduría de los Salmos de David o de los Libros Proféticos del AT, algunos recordados por algunas epístolas de San Pablo: “Mis caminos no son vuestros caminos” (Is 55, 58), pasajes que nos recuerdan la absoluta precariedad de la vida y de la condición humanas, que sólo pueden descansar en la confianza en Dios, y no en las seguridades que nos construimos los hombres, seguridades cuyo carácter ilusorio es puesto de manifiesto por los signos de los tiempos cada vez con mayor crudeza y con pavorosa actualidad. En otro lugar del Evangelio de Mateo se nos invita a no atesorar tesoros en la tierra, sino a buscar los bienes del Cielo. Así, en Mt  6,19-23 leemos: “Jesús dijo a sus discípulos: “No atesoréis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban. Atesorad tesoros en le cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los coman, ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque dónde esté tu tesoro, allí estará tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!”).

Así las cosas, y por comentar críticamente la exégesis realizada de la invitación a la Providencia, quisiera comenzar diciendo que el mensaje evangélico me parece, a mi modo de ver, un sabio mensaje común a casi todas las religiones, antiguas y modernas, tanto occidentales como orientales -y sobre todo propio de éstas-, que con sabiduría milenaria han conseguido transmitir una enseñanza capaz de llevar mejor la paz al corazón del hombre que el mensaje contrario: el mensaje cristiano tergiversado propio del protestantismo clásico y de sus derivaciones en varias Iglesias reformadas, que insiste en la necesidad de triunfar en los negocios como signo externo de la gracia divina (cfr. Weber, Max, El espíritu protestante y la ética del capitalismo), y en el que se funda en buena parte el llamado “progreso” de nuestra decadente -pues ha perdido ya su ética originaria, incluso comercial- sociedad occidental.

Descendiendo a la “realidad de las cosas y del trabajo” en los actuales tiempos, ¿qué hacer cuando no hay trabajo y la lacra del paro se ceba precisamente con los que más hemos hecho fructificar nuestros talentos, precisamente porque los “emprendedores” tiene miedo de que no aceptemos sueldos menores? ¿Hasta cuándo debemos las personas que nos hemos esforzado toda nuestra vida en hacer fructificar nuestros talentos -aun en momentos de pecado y debilidad-, hasta conseguir la máxima titulación académica, la de Doctor (PhD), y no encontramos trabajo? ¿Mandar 100 currícula? ¿200? ¿500? Cualquier número podrá ser insuficiente porque siempre es posible pensar, in abstracto, en una mayor. Si mandamos 1000, siempre se nos puede reprobar que no hayamos mandado 1001.  Genitori et societati numquam satis. La única solución lógica, pero injusta, es infinito, lo que pasa por la extenuación del demandante de empleo, sobre todo porque ante esta situación es muy probable que se vea afligido por la depresión y la frustración, que paraliza, sin culpa alguna del trabajador en paro -el cual es encima victimizado y culpabilizado por su situación por las generaciones que le precedieron, por la clase política y empresarial y por la sociedad en su conjunto-, sus posibilidades de emprender una búsqueda fructífera de un trabajo que le procure un sostenimiento decoroso, no digamos ya la posibilidad de formar una familia, como han venido enseñando reiteradamente los papas en sus encíclicas sobre la doctrina social de la Iglesia. A este respecto, quisiera hacer una observación de la parábola de los talentos, que debe intepretarse sistemáticamente; el Señor, al igual que reparte talentos, reparte -o permite- cruces. Es por este motivo por lo que, especialmente en la situación socioeconómica actual, y especialmente en lo tocante a las economías de los países llamados “desarrollados”, la utilización de esta parábola como arma arrojadiza generacional es peligrosa en boca de las generaciones ya colocadas, que no entienden de la BRUTAL CRISIS que padece la sociedad, que lleva a cosas tan ilógicas como la hipercualificación constituya una desventaja. Desde luego, ilógicas desde el punto de vista de la justica y la equidad, pero perfectamente lógicas desde el mercado de trabajo y, en particular, de la figura del llamado “emprendedor”, que con la excusa de la crisis no aceptará personas cualificadas o hipercualificadas con el pretexto de no poder pagar salarios acordes con la cualificación alegada. Es más, presionará a los “mercados del conocimiento”, es decir, a las instituciones académicas, públicas o privadas, para que impartan enseñanzas conformes sólo con los caprichos coyunturales del mercado, denominados “nuevas necesidades del mercado” e incluso “necesidades de la nueva sociedad de la información y del conocimiento”. Y ante la conformidad del trabajador, ésta será vista con sospecha, sobre todo si se trata de un trabajador bien formado intelectualmente, con capacidad crítica y competencia para resolver problemas complejos, que la cortedad de mira sdel “emprendedor” no sabrá valorar, y mucho menos los psicólogas -y utilizo el femenino porque son abrumadora mayoría- de recursos humanos reclutadoras de carne fresca según los manuales al uso para para que los trabajadores finalmente seleccionados puedan ocupar un puesto para que la empresa “vaya tirando”. Por supuesto, los beneficios empresariales obedecerán a otra lógica muy distinta: la lógica de su inversión en los mercados financieros y su mágica transmutación en productos de nombres cuasi esotéricos; derivados, futuros, warrants up o down, bonos convertibles, acciones A, B, C, o cócteles financieros de todos ellos empaquetados en respetables fondos de inversión o planes de inversiones listos para la venta a los “ahorradores”, que no son más que las personas decentes que han conseguido acumular un pequeñísimo patrimonio con su trabajo a la largo de toda su vida. Si me habéis seguido hasta aquí, queridos lectores, ¿acaso no estáis ya cansados, pero desde hace ya muchísimo tiempo, de toda esta palabrería economicista que se cobra a precios de 60.000 euros en algunos “Másteres” de “ciencias empresariales, MBA, márketing y ciencias ocultas análogas?
Lógicamente, esta situación varía de país en país, de acuerdo con la diferente “cultura empresarial” que se tenga. Pero en España lo que ha primado y sigue primando -aunque la crisis haya detenido las ansias de codicia de los empresarios, que volverá a reaparecer si cabe con mayor virulencia cuando comencemos a experimentar un crecimiento económico real-, es un modelo que volverá a aplicarse; un modelo económico basado en el natural connubio entre construcción, servicios inmobiliarios, entidades financieras y corrupción pública, todo ello condimentado con una alta dosis de cinismo aplicada por los políticos que seguirán pidiendo “sacrificios” a los trabajadores en términos de moderación salarial, renuncia a los seguros sociales y a las pensiones públicas, renuncia a la sanidad y a la educación pública y a otros sistemas de previsión social mínimamente tutelados por el Gobierno.
En los tiempos de Cristo era más fácil poder vivir con poco. Lamentablemente hoy no. La doctrina social de la Iglesia, muchas veces no conocida en su integridad, y más compleja de lo que parece -aunque a mi juicio desde que surgiera como disciplina eclesiástica con cierta autonomía con la publicación de la Rerum novarum por parte del papa León XIII siempre se ha mostrado más favorable a los ricos que a los pobres, como espero poder tener tiempo de argumentar en una entrada posterior- revela sorpresas incluso para los que la blanden como arma arrojadiza en contra de opciones políticas legítimas “de izquierdas” respecto de las cuales la Iglesia, de conformidad con su propia doctrina, debería permanecer neutra, siempre y cuando aquellas doctrinas puedan funcionar sin una concepción socioantropológica distorsionada del hombre y de su dignidad en el mundo. Ello puede deducirse fácilmente de una lectura sosegada de varios documentos y declaraciones del Concilio Vaticano II, cuya enumeración, para no sobrecargar al lector con un farragoso elenco, resulta innecesaria, pero entre las que destaca la “Gaudium et spes”, que proclama la neutralidad política de la Iglesia en cuanto a opciones políticas temporales, así como las cartas encíclicas “Mater et magistra” de S. S. el papa San Juan XXIII de 1961 o la “Populorum Progressio de S. S. el papa Pablo VI de 1967. También son interesantes declaraciones a este respecto de los papas San Juan Pablo II, Benedicto XVI o del actual papa Francisco, por cierto, muy sensibilizado con el problema del paro juvenil, hasta el punto de que lo ha considerado un problema que afecta a la propia dignidad de quien lo sufre y a sus posibilidades de desarrollo personal, familiar, intelectual y aun espiritual dentro del sistema social. En este punto la doctrina sobre la dignificación del trabajo, constante en la evolución de la doctrina social de la Iglesia debe ser aplaudida, mas no por ello deben aceptarse cualesquiera condiciones de trabajo -algo de ello dicen también algunas encíclicas-, ni mucho menos debe dejarse al arbitrio de las coyunturas del mercado la determinación de las condiciones de trabajo y, especialmente la determinación del salario justo (vid., unánimemente, las encíclicas Rerum Novarum, Quadragesimo Anno, Mater et Magistra, Pacem in Terris, Populorum Progressio, Sollecitudo rei socialis, así como múltiples declaraciones tanto del Concilio Vaticano II como de los papas del siglo pasado y de éste, especialmente del papa Francisco.
A los que buscamos trabajo se nos dice muchas veces que debemos acudir al patrón -hoy llamado empleador o, peor, “emprendedor”, aunque no emprenda nada-, y no al revés, y conozco casos en los que esta acusación es vertida contra el demandante de empleo en su propia cara por parte del empresario cuando aquél acude a la empresa a pedir trabajo. A la luz de la terrible injusticia que suponen estas incidencias, que no son más que una manifestación más de la terrible desigualdad entre empresario y trabajador en el estadio del capitalismo actual posfordista, como curiosidad histórica sobre la evolución de la doctrina social de la Iglesia, puedo comentar, a favor de aliviar la carga a los trabajadores en su búsqueda de un empleo que les permita su decoroso sustento, que ya en la encíclica Quadragesimo Anno, S.S. el papa Pío XI comentaba que sería deseable que fuera el Capital el buscara al trabajo, y no al revés. Por su parte, el actual papa Francisco ha cargado ya en innumerables ocasiones justamente las tintas contra un mercado economicista que no tiene en cuenta el talento de las personas y nuestra dignidad, habiendo alertado a los empresarios sobre la gran responsabilidad que tienen para erradicar la lacra del desempleo y, especialmente, el que afecta a las personas con menos recuros y a los más jóvenes, en relación con los cuales las cifras del paro, especialmente en los países mediterráneos, reviste cifras alarmantes.
A.M.D.G.
Fdo./Signed by: Pablo Guérez Tricarico, PhD.
En Calpe (Alicante), a veintinueve de julio de dos mil catorce.
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¿Es posible conciliar la planificación de nuestra vida con la confianza en la Providencia divina? Especial referencia al trabajo en la situación de CRISIS actual, a la luz del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia, by Pablo Guérez Tricarico, PhD is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.
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